Categoría: Taller 4

  • Taller 4 – Vivienda y barrio

    Taller 4 – Vivienda y barrio

    Se realizó el taller de barrio en conjunto con los profesores Álvaro Saavedra, Vladimir Urias y Eric Troncoso.

    El desarrollo del taller se basó en el análisis de barrios en la conurbación Coquimbo / La Serena, iniciando el estudio del semestre con la identificación de ellos, sus limites e instancias que hablaran de su conexión con el resto de la trama urbana .

    Se analizaron aspectos urbanos que hablaran de identidad y de la calidad de vida de un barrio, definiendo formas de habitar con características propias en cada caso. se estudiaron las relaciones  del espacio Público con la vivienda y de vivienda y vivienda.

    Con estos estudios los alumnos generaron un base colectiva de observaciones  la cual  les permitió encarar el encargo arquitectónico final.

    Se les presentó una problemática en cada barrio consolidado de estudio, en donde se les encargaba la inserción de un numero de 8 a 10 casas las cuales debían acoplarse como un injerto al resto de las viviendas existentes.

    Este injerto al igual que el la biología debía contener un “ADN” arquitectónico que evitara el rechazo y fuese compatible  con la preexistencia.

    Este “ADN” compatible  contenía observaciones del barrio y su forma de habitar, con esto pudieron definir un concepto que describiera esta forma de habitar.

    Existían barrios de estudio en lugares con pendiente, de borde, interiores, corredores etc.

    También se estudiaron  las  relaciones con el espacio público, proporciones , alturas, circulaciones pregnantes  y otras instancias que de alguna forma fueron entregando líneas de diseño a cada alumno.

    Los primeros pasos se enmarcaron en definir por medio de color en las maquetas, grados de relaciones en las intervenciones, por medio de espacios privados, intermedios y públicos,. Luego se dio paso a la espacialidad de la vivienda, cuestión vital en esta cadena de hechos arquitectónicos que definen un barrio.

    De esta forma el trabajo espacial de la vivienda no fue un mero resultado, sino que fue una pieza que debía encajar en esta  “identidad barrial”, debía ser un aporte en este habitar, cerrando un circulo virtuoso.

    Paralelamente se desarrolló el lenguaje y volumetría de los proyectos en donde la expresión de estas materias fuese parte integral de la búsqueda espacial de cada vivienda.

  • Taller 4 – Unidad y Conjunto

    Taller 4 – Unidad y Conjunto

    Profesores: Oscar Rojas + Larry Cortés

    Ayudante: Patricio González

    El taller 4 de arquitectura se enmarca en la etapa de formación del alumno, y este semestre tuvo por objetivo explorar el concepto de barrio, bajo las premisas de unidad y conjunto. Esto último, tiene que ver con abordar la temática desde una perspectiva más abstracta, a fin de evitar prejuicios formales que inhiban el proceso creativo del taller.

    En este contexto, el curso exploró estrategias compositivas y de agrupación para distintas unidades volumétricas, haciendo un esfuerzo por reconocer las leyes de orden que las gobiernan y las unifican. Esto se tradujo, en la práctica, a ejercicios con cubos de diferentes dimensiones, significados y colores, cualidades que ayudaron al alumno a trabajar las partes y el todo en una misma propuesta. Se realizaron, además, ejercicios con módulos de 2mts de altura, con los cuales se construyeron espacios a escala humana, en virtud de experimentar los contrastes entre un espacio con orden y valores espaciales, con aquellos de carácter laberíntico y sin jerarquías distinguibles.

    Esta etapa práctica fue complementada con una aproximación teórica hacia el concepto de barrio y ley de orden, donde se analizaron ejemplos de agrupaciones urbanas en distintas ciudades del mundo. Se puso especial atención en la ciudad medieval, donde las escalas peatonales y el aparente orden laberíntico, mostraron un escenario idóneo para analizar y valorar  aspectos como proporción, tipo de agrupación, hito y recorrido, necesarios al momento de proyectar un barrio.

    Desarrollo de proyecto

    Con esta base, se dio paso al trabajo proyectual de cada alumno, cuyas propuestas se emplazaron en distintas zonas de la Conurbación Coquimbo-La Serena. En esta oportunidad, se escogieron cuatro vacios urbanos a escala de barrio, que estuvieran en situación de eriazo o con un alto grado de indefinición programática. Estos lugares, a pesar de su condición, representan zonas de gran potencial, por estar inmersas en áreas relativamente consolidadas y por ser puntos claves para suturar tejidos urbanos disociados [Ver imágenes].

     

    Los distintos barrios proyectados, además de atender a aspectos urbanos y arquitectónicos, tenían como condición el estar dirigidos a profesionales jóvenes que vivieran y trabajaran en el mismo lugar, situación que implicó el desafío de relacionar aspectos formales de una vivienda, con los espacios de trabajo y visita.

    Se valoró tanto el desarrollo de la unidad habitacional, como su vínculo espacial con el resto del conjunto, instancia que finalmente define el mayor o menor grado de cohesión de una estructura barrial.

    Así,  bajo estos parámetros, las propuestas lograron un carácter heterogéneo en cuanto a morfología, dimensiones y emplazamiento, respondiendo a la tarea de redefinir espacios subutilizados, y al mismo tiempo desarrollar una de las escalas más domésticas, pero a la vez complejas de la arquitectura: la vivienda.

     

  • Taller 4 – Barrio

    Profesoras: Olivia Fox  –  Alicia Silva

    Tema: diseño y desarrollo de una estructura de barrio en las compañias o sector las palmeras en la serena o sector alto de coquimbo

    El Taller 4 esta orientado a la comprensión y estudio por parte de los  alumnos, de cómo se conforman y desarrollan agrupaciones o conjuntos de viviendas no planificadas o “espontáneas”, dentro de un contexto territorial y geográfico que determina que estos barrios tengan una identidad, extensión y topografía propios.

    El taller comienza de modo informal, en terreno, con clases en el parque, en la playa o en la calle, lo que determina una vivencia más cercana entre alumnos y de todos los que conformamos el taller, logramos una cercanía y confianza. Los formatos distintos y cambiantes dan la pauta para la libertad del estudio a través del croquis, los planos, los esquemas y las inspiradas observaciones. Los formatos para mostrar el estudio comienzan con la croquera alargada, para pasar a las láminas y quedar en una lamina dimensionada según el espacio propio de taller.

    Este espacio de taller se vive con las transformaciones de los órdenes de los tableros, los usos del trabajo en el lugar y la confección de una manualidad distinta con un “móvil” que debe demostrar a través de su estructura total, armada con unidades diversas, que son elementos de colores naturales y materiales naturales, como se conforma un todo, un solo elemento (el barrio), con muchos elementos más diminutos (las viviendas) y los vacios que aparecen y que se mueven en el espacio recorrible y suspendido dentro del taller.

    Ejercicios todos, que conformaron las pautas de cómo nos comenzamos a inspirar, en forma real para nuestro diseño y creación, del “habitar el conjunto” en un territorio natural y propio dentro de la ciudad.

    PRINCIPALES APRENDIZAJES

    –      Observación de barrios o agrupaciones de viviendas espontaneas a partir de un análisis territorial que da cuenta de la extensión y topografía.

    –      Reconocer conjunto de arquitecturas espontaneas, sus ordenes, relación  con la geografía y contexto, la escala humana, tipologías de espacios, públicos privados, abiertos, cerrados, vacios, llenos, habitados….

    –      Análisis de espacios públicos que estructuran los conjuntos en relación con los lugares intermedios, la vecindad, sus actos y relaciones con el habitar y las viviendas.

    –      Desarrollo de fundamento de la obra, en relación a valorización espacial del lugar y de la estructura de barrio, tomando en cuenta elementos arquitectónicos significativos, vocación e identidad del lugar, relaciones urbanas y funcionales del territorio y su medio ambiente. Fundamento que se conforma con las observaciones mas inspiradas.

    –      Propuesta de proyecto, en el conjunto espontaneo, reconocimiento del territorio y los programas arquitectónicos según familias habitantes.

    –      Desarrollo de la unidad habitacional con un programa arquitectónico que se desprende del espacio estudiado, sus escalas, proporciones, actos, tipología de familias.

    –      Tratamiento de planimetría, planos, cortes del conjunto y la unidad habitacional.

    –      Desarrollo de  modelo espacial del conjunto y la unidad mostrado a través de maqueta en cartón a escala.

    LOS RESULTADOS EN PROYECTOS

    –      Conjuntos de barrios propios con identidad, reconociendo modos de vidas de un tipo de usuarios que viven en forma espontanea, donde ellos definen sus espacios y programas de usos.

    –      Se logro diseños donde se observo la dinámica de espacios del habitar con dimensiones y relaciones especiales y distribuciones que distinguen y dan valor a los modos de vida propios de las zonas altas en Coquimbo y La Serena, y del campo-ciudad en el sector La Palmeras de La Serena.

    –      Espacios que armaron los proyectos siguiendo las topografías, geografías y características territoriales especiales de los lugares, que determinaron los órdenes y estructuras de las unidades habitacionales en los distintos lugares de los proyectos.

    –      Se reconocieron identidades de los distintos barrios por sus características de espacios, de los lugares donde se ubicaban los barrios,  cualidades, modos de usos, aparecen: el Barrio escalera, habitar los bordes, el barrio fisura,

    –      Conjuntos de barrios bien emplazados que reconocieron, asumieron y manejaron las condiciones del entorno con lenguajes y formas arquitectónicas representadas apropiadamente.

    –      En general obras diseñadas con creatividad y dinámica, con orden acotado, armonía de unidades, escalas adecuadas, unidades habitacionales con personalidad, elementos arquitectónicos y espaciales precisos para los lugares y sus habitantes, es decir se logran proyectos que respetan a los territorios y a las personas que lo habitan.

    –      Alumnos más maduros y comprensivos de los lugares que intervienen y más seguros de las formas, líneas, volúmenes y espacios que diseñan.