Por: Dra. (c) Arqta. Carolina Novo Boza
Hay barrios que no aparecen en las guías patrimoniales ni en los catastros oficiales, pero que sostienen, a pulso, la memoria de una ciudad. Relatos de Barrios es un proyecto editorial y de investigación del Departamento de Arquitectura USerena que parte de una convicción simple: la memoria oral también construye patrimonio. Estas son las preguntas, los métodos y las voces que han hecho posible esta línea de trabajo.
Una pregunta que vino del territorio
Relatos de Barrios nace de una incomodidad. Cuando uno mira los listados oficiales de inmuebles, conjuntos y zonas con protección patrimonial en la Región de Coquimbo, ciertos barrios populares, obreros y ferroviarios simplemente no están. No están porque no fueron pensados desde la monumentalidad, porque no portan firmas reconocidas, porque su valor no se mide bien con los instrumentos que hemos heredado. Sin embargo, son lugares densos en historia urbana: en ellos se condensan políticas habitacionales del siglo XX, formas cooperativas de organización vecinal, oficios, rituales cotidianos, paisajes industriales. Son, en rigor, infraestructura de la memoria colectiva. Lo que está en juego, en el fondo, es lo que Alegría, Acevedo y Rojas (2018) han llamado el giro social del patrimonio: el desplazamiento desde una categoría rígida, monumental y elitista hacia una noción que se abre a las memorias colectivas y a las experiencias cotidianas.
La pregunta inicial, entonces, no fue cómo documentar un barrio, sino cómo construir conocimiento patrimonial junto con quienes lo habitan. Esa diferencia gramatical; del “sobre” al “con”, ha terminado por organizar todo el proyecto. La universidad llega al territorio no a explicarlo, sino a escucharlo; y luego, a devolver ese material elaborado en forma de libro, exposición, registro audiovisual, charlas e instancias de difusión.
Una metodología que aprende caminando
Cada volumen de la serie combina tres capas de trabajo. La primera es la investigación histórica y urbana clásica: revisión de archivos, planimetría, cartografía, levantamiento arquitectónico. La segunda es el trabajo etnográfico: entrevistas en profundidad a vecinos y vecinas, recorridos compartidos, recopilación de fotografías familiares, identificación de hitos, oficios, anécdotas, conflictos. La tercera es la traducción gráfica y editorial: ilustración, fotografía contemporánea, diseño, edición. El libro es el lugar donde estas tres capas se vuelven una sola voz.
Esta metodología supone equipos amplios y mixtos. En Villa Covico, por ejemplo, participaron académicos del departamento, alumnis USerena, ilustrador local, periodista (alumni también) que colaboraron en el levantamiento de entrevistas, equipos externos a cargo del registro arquitectónico, audiovisual y fotográfico, y una diseñadora editorial. Esa convergencia no es decorativa: cada lenguaje aporta una forma distinta de mirar el mismo barrio y de devolverle a la comunidad una imagen reconocible de sí misma.
Dos barrios, dos preguntas
El primer volumen de la serie, dirigido por Alejandro Orellana, abordó el Conjunto Habitacional Rengifo de La Serena, originalmente conocido como “Casas para obreros CCU”: un conjunto diseñado en 1957 por el arquitecto Carlos Feuereisen Polanco y construido en 1958 por la empresa Negochea y Vergara, que corresponde a una tipología característica de la vivienda obrera serenense de mediados del siglo XX. La investigación se materializó en un libro y un documental, y giró en torno a una pregunta de fondo: qué entendemos por patrimonio. La hipótesis del proyecto fue desplazar la mirada desde el objeto arquitectónico hacia la dimensión comunitaria de quienes lo habitan, recuperando la vida cotidiana del conjunto, sus formas de organización vecinal y los modos en que el barrio ha sido apropiado por sus residentes a lo largo de más de seis décadas.
El caso Rengifo permitió fijar un método y una posición. Un método: combinar la investigación arquitectónica con el registro testimonial, el documental audiovisual y la edición del libro. Y una posición: que el valor patrimonial de un conjunto habitacional moderno no se agota en su autoría o en su tipología, sino que se prolonga en la trama de relaciones que ese conjunto hizo posible. Ese punto de partida es el que la serie ha seguido sosteniendo en cada nuevo volumen.
El segundo volumen, dedicado a Villa Covico, en Coquimbo, abrió una pregunta distinta: la del barrio obrero ferroviario, un campo de estudio que en Chile ha sido trabajado especialmente a partir de la experiencia santiaguina del Ferrocarril al Sur y su entramado de maestranzas y poblaciones obreras (Ortega e Ibarra 2021). La Covico se consolidó a mediados del siglo XX, conformado por viviendas y equipamientos vinculados a la Nueva Estación Coquimbo y a los trabajos de renovación impulsados por el Plan Serena entre 1948 y 1952. Allí el oficio ferroviario se heredó de generación en generación, la cooperativa fue mecanismo de acceso a la vivienda, y la estación operó como centro de gravedad afectivo de toda una comunidad. Hoy ese barrio no cuenta con la protección patrimonial que su densidad histórica ameritaría, y esa es, precisamente, una de las preguntas que el libro pone sobre la mesa.
Una tarde en La Covico
En una de las tardes de trabajo en terreno, sentadas en torno a una mesa con té y fotografías antiguas, una vecina describió la infancia junto a la estación: el sonido de los trenes que marcaban las horas, el olor de la maestranza, las celebraciones comunitarias en el club, la conciencia temprana de pertenecer a un oficio. Otra vecina trajo el álbum familiar y, al pasar las páginas, fue nombrando casa por casa, recordando quién vivía dónde, qué oficio tenía cada padre o madre, qué pasó después con cada familia cuando los talleres cerraron. Esa tarde aprendimos algo difícil de enseñar en una sala de clases: que un barrio no es un conjunto de edificios, sino un conjunto de relaciones sostenidas en el tiempo.
Cuando, meses después, presentamos el libro en compañía de las familias entrevistadas, el presidente de la agrupación Hijos de la Covico nos dijo que lo importante no era solo el libro publicado, sino el modo en que se había construido: lentamente, escuchando, respetando los tiempos del barrio. Ese juicio comunitario fue, para nosotras y nosotros, un indicador de calidad mucho más exigente que cualquier métrica académica.
De la investigación al aula, y del aula al territorio
Una de las dimensiones que más nos interesa del proyecto es su capacidad de circular hacia la docencia. El material generado (entrevistas, cartografías, registros fotográficos, planimetrías, ilustraciones) alimentan ejercicios de taller, cursos teóricos y experiencias formativas dentro y fuera de la Universidad. En el lanzamiento de Villa Covico, por ejemplo, participaron estudiantes de tercero y cuarto medio del diferenciado de Diseño y Arquitectura del colegio Saint Mary School Sindempart, acercándose a un proceso editorial universitario y, sobre todo, a la idea de que la historia de su propia región es materia de estudio legítima.
Esa porosidad entre investigación, docencia y vinculación con el medio es, para nosotras y nosotros, la verdadera contribución del proyecto. No se trata de tres funciones universitarias separadas que coinciden por casualidad, sino de un mismo gesto: producir conocimiento situado, devolverlo al territorio y formar a una nueva generación de arquitectos y arquitectas capaces de mirar la ciudad desde sus márgenes.
Lo que viene
Relatos de Barrios es una serie en curso. Cada volumen es, en sí mismo, un caso de estudio; pero el conjunto va dibujando un mapa alternativo de la región: un atlas de barrios que el catastro oficial no ve y que, sin embargo, sostienen buena parte de la identidad urbana del norte de Chile. Lo que viene son nuevos casos, nuevas alianzas con comunidades, y la consolidación de una línea de investigación que la Escuela de Arquitectura USerena entiende como parte central de su proyecto académico.
Si algo hemos aprendido en este recorrido es que el patrimonio no es un inventario cerrado, sino una conversación abierta. Y que, para que esa conversación sea honesta, hay que aprender a hablar con el barrio, no sobre el barrio.




















Referencias
Alegría Licuime, Luis, Pía Acevedo Méndez, y Carlos Rojas Sancristoful. 2018. “Patrimonio cultural y memoria. El giro social de la memoria.” Revista Austral de Ciencias Sociales, n.º 34: 21–35. https://doi.org/10.4206/rev.austral.cienc.soc.2018.n34-03.
Novo Boza, Carolina, Alejandro Orellana McBride, Javier Fredes González, y Camila Valencia Altamirano. 2025. Relatos de Barrios: Villa Covico. La Serena: Editorial Universidad de La Serena. ISBN 978-956-6454-05-2. https://relatosdebarrios.cl/villacovico.
Orellana McBride, Alejandro, Carolina Novo Boza, Camila Valencia Altamirano, y Javier Fredes González. 2023. Relatos de Barrios: Conjunto Habitacional Rengifo. La Serena: Editorial Universidad de La Serena. ISBN 978-956-6071-31-0. https://relatosdebarrios.cl/conjuntohabitacionalrengifo.
Ortega, Andrea, y Macarena Ibarra. 2021. “La dimensión política del patrimonio. Reivindicación del valor social del ferrocarril en Chile entre dictadura y democracia (1973-2012).” Perfiles Latinoamericanos 29 (58): 1–26.
Pizzi Kirschbaum, Marcela, María Paz Valenzuela Blossin, y Juan Benavides Courtois. 2009. El patrimonio arquitectónico industrial en torno al ex ferrocarril de circunvalación de Santiago: Testimonio del desarrollo industrial manufacturero en el siglo XX. Santiago: Universidad de Chile, Facultad de Arquitectura y Urbanismo.
Ficha del proyecto
Serie: Relatos de Barrios – Editorial USerena.
web: https://www.relatosdebarrios.cl/
Volúmenes publicados:
Vol. I, Conjunto Habitacional Rengifo (La Serena, 2023, ISBN 9789566071310);
Vol. II, Villa Covico (Coquimbo, 2025, ISBN 978-956-6454-05-2).
Equipo Vol. II: Carolina Novo Boza, Alejandro Orellana McBride, Javier Fredes González (Departamento de Arquitectura USerena); Camila Valencia Altamirano (Arquitecta alumni); ilustraciones de Vincent Gatica; levantamiento de entrevistas de Rodán Castro; diseño editorial de Verónica Molina; levantamiento arquitectónico por Emergente Arquitectura, registro fotográfico por Séptimo Rastro y dela.photo.
Financiamiento: Fondart 2024, Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Impresión financiada por proyecto ULS 21992 Polo Científico y Tecnológico ULS.
Acceso abierto: relatosdebarrios.cl/villacovico | UPCommons (hdl.handle.net/2117/455252).
Han participado:
Rodán Castro, Vincent Gatica, Constanza Valencia, Verónica Molina, Ximena Araya, Víctor Soto, Flabio Pastén, Ignacio Molina, Rocío Torres, Daniela Garmendia
Han colaborado:
Séptimo Rastro, Vista 3D, De la photo, Departamento de Arquitectura de la Universidad de La Serena

























































































