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  • EL AUTOMOVIL : Miscelanea de su Diseño y la Importancia Socio Cultural Implicada.

    EL AUTOMOVIL : Miscelanea de su Diseño y la Importancia Socio Cultural Implicada.

    POR ALBERTO DENTICE B.
    El automóvil tiene por antecesor natural al carro, en cualquiera de sus formas, y su relevancia de uso ha adquirido una difusión inusitada que da un giro a su asignación de importancia social.
    Los carros livianos de mesopotámicos y egipcios se desplazan por explanadas rústicas que no admiten condiciones confortables de viaje. Alrededor de 2.000 A. C. se desarrolla la combinación de radios y llanta, que al alivianar la rueda permiten el apogeo de los carros hacia el 1.300 A. C. La estructura es un eje con dos ruedas, unido a la vara que engancha la caballería; la escueta carrocería es una plataforma que permite llevar a tres personas de pié, un escudo frontal que les protege hasta la cintura, y manillares para sujeción de los ocupantes y colgado de accesorios. Estos carros son de uso bélico y no prestan ningún otro servicio. En Roma, la biga (de dos caballos) se usa para el transporte de personajes, principalmente militares de alto rango, y se popularizan las carreras de cuadrigas (de cuatro caballos), mas el rol principal de los carros sigue siendo bélico y llega a simbolizar el triunfo de las campañas, manifiesto en el desfile encabezado por el general vencedor a bordo de una biga, junto a un esclavo que le susurra constantemente su condición humana, no obstante los tributos dignos de un dios que le prodiga el pueblo a su paso triunfal. El arcano N° 7 del tarot representa el triunfo simbolizado por el carro, sellando en la mentalidad occidental esta relación de prestigio, que tal vez hasta hoy perdure en la afinidad de nuestra cultura contemporánea con los automóviles.
    La performance del carro antiguo tuvo diversas versiones y ajustes según su particularidad de uso. Es destacable su evolución respecto de la ubicación del eje y la distribución adecuada del peso entre este y las caballerías; los carros egipcios, livianos, presentan el eje atrás de la carlinga, los hititas lo desplazan al centro de esta en sus carros más pesados, equilibrando mejor la carga y aliviando el trabajo de los caballos. Consideraciones de este tipo seguirán haciéndose en la construcción de carros en toda su historia, y el automóvil no es una excepción pues su evolución ha dado pasos similares desde su aparición.
    El viento permitió prescindir de la fuerza humana en los mares, y la máquina de vapor aparte de independizar a la industria de los cursos de agua que movían sus molinos, al ser montada sobre ruedas hizo prosperar el ferrocarril. Por su parte los carros han derivado en carrozas y carruajes, concentrando su significado de poder al transportar personajes de importancia social.
    Los elementos básicos del automóvil están presentes a fines del S. XVIII; Una fuente motriz y el uso prestigiado del carruaje. Pero el primer ensayo de Cugnot es un pesado prototipo para transporte de cañones, no un coche de pasajeros y el automóvil, no obstante muchos intentos de hacerlo funcionar en base a una caldera, cede el impulso motriz del vapor a trenes y barcos, esperando al motor Otto (1876), de combustión interna, para nacer. Lo hace en 1886 con un prototipo desarrollado por Karl Benz. Debe decirse en justicia que, hubo automóviles de vapor, eléctricos e incluso «a cuerda», en sus primeros tiempos de desarrollo, pero el bajo costo y fácil manipulación de la gasolina y luego el diesel (1897), les hicieron ganaran las preferencias, prefiriéndose este último sistema para equipar vehículos de trabajo.

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    La evolución del diseño automotriz, en sus características técnicas, prestaciones y apariencia, ha cobrado gran importancia durante todo el S. XX y lo que va del corriente, marcando momentos con hincapié en distintos aspectos. Durante los primeros años el debate entre los distintos fabricantes, a la sazón pequeños talleres artesanales dirigidos por algún ingeniero mecánico o un artesano carrocero, consiste en hacer funcionar en las mejores condiciones su producto, en base a patentes propias o adquiridas. Los talleres en tal circunstancia, apostaban por su producto, que en la mayoría  de los casos era una parte especializada que compraba el resto de los componentes o hacía entrega parcial de ellos; vale decir que, un fabricante de los componentes mecánicos de un vehículo no necesariamente lo ofrecía terminado, aunque si, en perfecto funcionamiento. Así, el taller entregaba un chasís con el motor, el tren de rodaje y sus controles, con el cual el cliente acudía al carrocero para encargarle el habitáculo según sus necesidades y preferencias estilísticas.
    Los carruajes tirados por caballos son precedente de tal modus operandi, que se remite a modelos de coches para usos y ocasiones diversas: coches de paseo, urbanos, de caza, para viajes, familiares, personales, para ser guiados por un cochero o por el propio usuario, en una gran multiplicidad de combinaciones. Los primeros automóviles toman del coche sus costumbres de generación, recogiendo su aspecto: Los primeros autos son virtualmente, coches de caballos sin caballos, y los pequeños motores del comienzo muchas veces se esconden bajo sus asientos secundarios.
    A poco andar, sin embargo, el tamaño de carrocerías y componentes mecánicos comienza a crecer y el cuerpo motriz se sitúa en reemplazo del cuerpo equino, delante del habitáculo. Este volumen, antecedente al resto del cuerpo del vehículo, será la característica física más persistente en todo su desarrollo posterior, incluso cuando en algún modelo, se halle situada la unidad motriz en la parte posterior. La pervivencia de diseño del bloque antepuesto, le ha valido asociaciones sobre una proyección de virilidad reconocida en la potencia motora; esto constituye una estrategia publicitaria indirecta, que sumada al prestigio histórico del carro como vehículo de la victoria y el triunfo, pone al automóvil como el objeto más preciado por el hombre del S. XX, y arrastra con su influjo a buena parte de las mujeres de la segunda mitad del siglo.
    En un comienzo el diseño del automóvil, por las características de la industria, es una suma de partes que quedan a la vista una por una en el producto terminado, destacándose partes principales y accesorios. Entre las primeras destacan el chasís, con sus ruedas, plataforma, y motor parcialmente cubierto, un sillón de dos plazas, con una de ellas enfrentando los controles y, ocasionalmente, otro sillón atrás. Accesorios son, otros elementos incorporados como faros, bocina, parabrisas, cubierta de lona, paragolpes, pisaderas, baúles portaequipaje, llantas de repuesto, e incluso el depósito de combustible, un objeto más sobre el bastidor.
    La evolución del diseño automotriz, ha buscado reducir los costos de su producción y optimizar el rendimiento del coche en todos sus aspectos; en tal búsqueda se han desarrollado materiales cada vez más apropiados para las solicitaciones y se han adoptado sistemas de producción cada vez más eficientes. Estas variantes, sumadas a la competencia por conseguir las preferencias del mercado han ido modelando los automóviles. El factor de tendencias de moda de cada época, ha permeado en gran medida los diseños, sin embargo, su respuesta es cosmética en la mayoría de los casos; la industria automotriz ha competido económicamente, en base a conquistas de mercado y costos de producción, ofreciendo alternativas de calidad y prestaciones que convergen a la semejanza, por equivalencia de modelos de las diferentes marcas. De tal modo, el diseño cobra una dimensión importante estableciendo la diferenciación de un producto que tiende a la uniformidad, puesto que, su mayor atractivo está relacionado con la distinción positiva, consciente o inconsciente del usuario, por el prestigio histórico del carro.
    El primero de carrocería cerrada fue un Benz de 1894 y luego un Renault de 1899. Los coches descubiertos requerían una indumentaria especial para enfrentar la intemperie, principalmente guantes, gorra, gafas e impermeable; y la conducción requería de un procedimiento complicado que comenzaba por darle marcha al motor con impulso inicial manual activado por una manivela; esto debido a que no contaban los primeros automóviles con un motor de arranque, ni aún suministro eléctrico. La chispa de la bujía era alimentada por una descarga de magneto, accionado por el impulso del motor. Así los primeros faros fueron simples candiles, lámparas de carburo u otros. El primer motor de partida eléctrico fue montado en un Cadillac de 1911 y  las baterías se popularizaron en los años 20, alimentando los accesorios eléctricos del automóvil, además de la chispa de las bujías.
    La primera integración estilística de la carrocería con los componentes estructurales y mecánicos del automóvil es denominada torpedo (1908), un conjunto unitario que desde el radiador frontal presentaba una sola pieza integradora de conjunto motriz y habitáculo, todavía descubierto. Fuera del bloque quedan todavía el conjunto de las ruedas con sus tapabarros y pisaderas, además de accesorios menores, faros, bocinas, palancas de frenos, neumáticos de repuesto, parrillas y baúles, etc. El torpedo incluye necesariamente un parabrisas frontal y aparecen modelos parcial o totalmente cubiertos; después de la primera guerra mundial, surgen limousines totalmente cerradas.
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    Ford en 1908, produce el modelo T, «automóvil universal» comúnmente llamado Teen Lizzie, el primer modelo producido en una línea, o «en serie», acabado con su propia carrocería; hasta entonces la industria del automóvil producía chasís para carrozar externamente o modelos únicos por unidades no seriadas. En Francia, Panhard & Levassor construía sus carrocerías desde 1901. En la producción en serie tiene gran importancia el desarrollo del estampado en metal, que sigue siendo básico para la producción de automóviles. En 1906, habían 86 empresas carroceras en Estados Unidos, que tras cuarenta años de competencia de industrialización perduran cuatro; Fisher, que elabora los vehículos de la G M, Briggs, Wilson & Hay y Murray, que trabajan para el resto de las compañías automotrices norteamericanas. En Europa la Pres-sed Steel Company (Gran Bretaña) trabaja para  Morris desde 1926 y otras marcas a partir de 1930. Hacia 1925, Citroen produce el Tout Acier B 12, de carrocería de chapa fijada solidariamente al bastidor, un ensayo más del monocasco. En la carrera del estampado de metal en serie, obliga a matrices costosas y poco versátiles a corto plazo, condicionando el diseño de los vehículos a la necesidad de la industria, antes que a factores estéticos o de moda. Se puede decir que la industria comienza a imprimir un nuevo sello en el aspecto de sus productos, en este caso automóviles. La importancia socio económica, las connotaciones sicológicas e incluso los cambios antropológicos que el artefacto va suscitando, hace que todo el diseño de objetos vaya tomando su influjo, aparte de plegarse también a las producciones seriadas. Es el caso de mediados de los años 30, ocasión de ponderar la velocidad de los tiempos, inspirando líneas aerodinámicas no solo en los vehículos, sino en todo el diseño de mobiliario y aún arquitectónico integrándose la tendencia a la inspiración matriz del art decó. La soberbia elegancia de las carrocerías torpedo hechas a pedido de los años 20, vira a la agresiva modernidad de la técnica y la ilusión de una velocidad marcada en las líneas aerodinámicas; salvo excepciones los viejos chasis motorizados se visten con los nuevos estampados de chapa multiforme. Hubo notables ejemplos de diseño aerodinámico, algunos seriamente estudiados y otros, bellamente expresados tan solo. En USA destacan los modelos Air Flow de las marcas Chrysler y De Soto, y el Lincoln Zephir. En Europa los ejemplos de aerodinámica son extensos y destacan los grandes deportivos de la casa francesa Delahaye y variadas versiones de los italianos Bugatti, algunos de los cuales presentaban, para menor resistencia aerodinámica, sus cuatro ruedas cubiertas lateralmente, por lo cual, las direccionales debían girar junto con el tapabarros. Al concierto de la aerodinámica acudieron coches de variada procedencia, en Suecia hubo una versión del Volvo aparte del Saab, especialista nacional en el tema; Toyota también tuvo su versión sreamline, y en Checoslovaquia el Tatra DE 1938 ostentaba un potente motor trasero, cuyo uso se prohibió a los oficiales alemanes, por numerosos accidentes de velocidad. El Tatra T77 de 1934 fue el primer coche aerodinámico de serie. y la marca es la tercera en antigüedad, solo precedida por Benz y Peugeot. El Volkswagen (auto del pueblo) propiciado por Hitler, de bajo costo, diseño aerodinámico y producción industrializada, lleva la unidad motriz en su parte posterior, y su prolongado desarrollo estilístico, de cambios menores, tiene su mayor alteración entre 1934 y 1938.
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    Por la misma época los coches británicos, en su propio estilo de diseño, cubren tres grandes áreas: de representación y elegancia máxima, deportivos livianos para competencias, y la incipiente producción de pequeños coches urbanos de bajo precio. En su categoría destacan, Rolls Royce, Aston Martin y Austin, entre una gran variedad de marcas.
    Los bastidores integrados a la carrocería son un desarrollo que tuvo varias apariciones previas antes de ser lo normal de vehículos livianos, salvo camionetas y todo terrenos que aún conservan largueros bajo su cabina. Uno de los primeros intentos de carrocería autoportante es el Lancia Lambda de 1922; En 1936 Lancia desarrolla el Aprilia, una combinación de carrocería monocasco con características aerodinámicas inspiradas en el ala de un avión de la época; un particularidad de su habitáculo es carecer de pilar central ente sus puertas laterales liberando el acceso a lo ancho de su hojas.
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    La fábrica alemana DKW fue la primera en Europa en presentar tracción motriz delantera en 1931 con sus modelos F1 a F8. solo precedida por el  Cord de 1929, un coche de gran lujo que tuvo que esperar que se disiparan los aires de la depresión para reaparecer con un diseño revolucionario en 1936.  Se suele decir que el Austin Mini de 1959 fue el primero en poseer un motor transversal, sin embargo la furgoneta DKW F89 L de 1949, se le adelantó en una década. Ambos modelos de distinta prestación, ofrecen gran capacidad interior con mínimas dimensiones exteriores(3.05m. de largo, 1.41m. de ancho y 1.35m. de alto). EL Austin Mini, favorito de la juventud en los 60, 70, se fabricó en Chile desde 1964 y la particularidad del producto nacional fue que su carrocería no era una chapa de acero estampada como la original, sino de fibra de vidrio, como modo alternativo de resolver la condición legislativa que obligaba a que un porcentaje del vehículo fuera de producción nacional. El Citroën Traction Avant de 1934 definió el uso confiable de la tracción delantera, antes que apareciera la junta homocinética que consolidó el sistema. Tucker intentó revolucionar la industria automotriz norteamericana de la post guerra, proponiendo un vehículo de motor trasero enfriado por aire, que contemplaba aspectos de seguridad no atendidos hasta entonces; su fracaso económico fue contraparte del éxito de Studebaker, que lanza en 1946 un revolucionario diseño, reminiscente del fuselaje de un avión, marcando la pauta estilística de sus competidores.
    En Norteamérica la tracción delantera se ensayó con éxito en los años 30, pero a diferencia del DKW todas sus versiones fueron de lujo y diseños exclusivos; entre los más destacados está el Cord del 36, 37, que luce por primera vez un radiador cubierto por una trama estilizada y parte del capot en la parte superior; el aspecto frontal del vehículo está dramatizado por una protuberancia anterior que esconde la caja de velocidades, situada delante del motor sobre el eje de las ruedas motrices, y aún más, los faros delanteros son retráctiles y, el escape de su motor V8, emerge por cada costado con flexibles de acero cromado. El resultado estético es llamativo por la sencillez de sus líneas y la relativa desnudez de elementos adicionales, además de su mecánica audaz y destacadas prestaciones, tales como su caja de cuatro velocidades accionada por un preselector eléctrico. El mando en el tren anterior se abandona en USA hasta la aparición del Oldsmobile Toronado en 1968 (reinterpretación del Cord), al cual siguen unos pocos en competencia.
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    La producción de automóviles interrumpida en la segunda guerra mundial, canaliza los esfuerzos industriales a la producción de  material bélico. Se necesita un auto especifico por el cual se llama a concurso; La prestigiada Willys, con importante segmento de ventas en los 20s y 30s, gana al ofrecer el Jeep, origen de un nuevo tipo de vehículo cuya profusión y variantes, son antecedente de nuestros actuales 4×4. Sus réplicas europeas cuentan la versión alemana montada sobre una plataforma VW y un modelo Fiat en Italia, los franceses no alcanzan a reaccionar por la pronta ocupación, los ingleses se surten de material de guerra estadounidense, y Rusia no promueve la industria de rodado liviano. No obstante en Francia se esconden, durante todo el conflicto, las especificaciones del Citroën 2 C. V. («citroneta», en Chile), para comercializarla profusamente en la post guerra. Entre sus versiones figuran, la Mehari, la furgoneta utilitaria, y la «camioneta de doble cabina» versión fabricada únicamente en Chile, a propósito de una legislación favorable para vehículos de trabajo, asimilados a su posibilidad de carga, condición que evidentemente no cumplía por el reducido espacio del compartimento en cuestión, el cual pronto evolucionó a maletero de un sedán, resultando una versión excepcional del modelo; ah! y la versión chilena del Mehari, el Yagán. Los rusos por su parte, sin prejuicio de no pagar derechos, copian poco antes, y después de la guerra, modelos Packard para sus Volga, conducentes a servir las necesidades de sus funcionarios.
    La tipología de los vehículos se ha pretendido estandarizar desde 1924, cuando los carroceros italianos definen 18 tipos, en 1926 los ingleses reconocen 21 tipos, luego en Francia se habla de 23 y en Norteamérica se resume a 10 variedades. Muchas han desaparecido, sin embargo en 1972 la ISO reconoce 9 clases: Berlina, Familiar, Limousine, Coupé, Cabriolet o Convertible, Berlina descapotable, Landaulet, Spider, Vehículo de usos múltiples.

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    Al comienzo de la segunda guerra mundial, la variedad europea del automóvil era muy profusa, prácticamente todos los países producían al menos una marca, los británicos poseían gran variedad de compañías, seguidos por usinas francesas, la industria de Alemania e Italia y los talleres artesanales similares a las bottegas renacentistas de estos dos últimos. Japón, en proceso occidentalización económica desde la segunda mitad del S XIX, comienza a producir vehículos desde principios del S XX, con licencias de Peugeot, entre otras; desde 1925 fabrica el Ford T, en 1927 produce un modelo Chevrolet. Toyota lanza su  primer vehículo en 1934. Por entonces la industria automotriz norteamericana estaba consolidada económicamente por medio de fusiones, proceso que culminó en la post guerra; por entonces se perfilaban los tres colosos que en orden de importancia son: General Motors, con sus cinco marcas, Cadillac, Buick, Oldsmobile, Pontiac y Chevrolet;  Ford  Motors Co., con Lincoln, Mercury y Ford; y Crhysler Corporation, con Chrysler, De Soto, Dodge y Plymouth. Compiten con ellos, Packard, Nash, Hudson; Studebaker, Willys, entre otros. Durante la depresión de los treinta los fabricantes ofrecieron vehículos económicos, de tamaño moderado o definitivamente pequeño en Europa. Ejemplares son el Austin Bantam de 1932, el Fiat Topolino de 1936. En USA destaca el Willys 77 de 1933 y el Ford A de 1927. Es necesario destacar que Ford, se esmeró largo tiempo en desarrollar un motor económico de ocho cilindros dispuestos en V, dada la aceptación que tenían en el mercado por su suavidad de marcha y mayor potencia que sus equivalentes; en 1932, Ford dotó sus vehículos con un V8 de culatas planas, hasta 1953 cuando lo substituyó uno de levas en la culata.
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    Hacia 1940 los autos han sufrido cambios de todo tipo, aproximándose a decisiones comunes; las pisaderas exteriores están en retirada, Ford las abandona en su versión de 1941 y la palanca de cambios al piso la había substituido el año anterior por una adosada al aro de dirección. Ambas decisiones suponen mayor espacio interior disponible, tendientes a portar tres pasajeros por ancho en cada banca de asientos.
    La postguerra repone en primera instancia los modelos previos, para lanzarse rápidamente en una carrera de múltiples facetas; las nuevas técnicas desarrolladas en la época de conflicto, se juntan con el nuevo aerodinamismo de fantasía. Studebaker comienza la tendencia en 1946 con un diseño novedoso, liviano de bajo precio y alto rendimiento económico. Nash promueve sus previamente ensayados modelos de carrocería compacta, vale decir auto portante, carente de chasís tradicional, con diseño aerodinámico radicalizado; hay que declarar que la forma, en todos los modelos sucesivos de la tendencia, obedecían más a una cuestión estética, inspirada en las glorias bélicas de la aviación, que a un estudio científico del tema. Libres de la angulosidad, algo naval de los 30, se ensayan las curvas cerradas, resultando una suerte de balones «molestos» de sus ruedas. Destacan en el estilo, los Nash, Packard, Lincoln y Hudson de 1949; entre los económicos se cuentan el Metropolitan de Nash y el Henry J de Kaiser Frazer. Esta última firma nace en 1947, con la oportunidad de auge de postguerra y se inserta en el mercado, a diferencia de Tucker, pero solo sobrevive hasta 1955. Por la misma época la fusión de Hudson y Nash forman la AMC y, Studebaker Packard se unen en una sola compañía. En 1956 solo quedan 5 fabricantes en USA, los tres grandes y estas dos últimas.
    En la década del 50, las marcas europeas tratan de conquistar mercados externos, llegando a Chile con mayor fuerza que en la anteguerra, venciendo la supremacía que los coches norteamericanos tenían hasta entonces. La «citroneta» aparece en el país en 1953 y tardaría una década en popularizarse. Los coches europeos más pequeños y económicos son adquiridos por una clase media emergente que comienza a prescindir del mercado de los usados, desde los modelos más baratos como el 2 CV, los Fiat 500 y 600 que ascienden con los Peugeot, Renault, Opel, Ford Taunus, Etc. La marca europea de mayor rango que subsiste en el mercado nacional de los 50s 60s es Mercedes. Muy económicos, no baratos por cierto, fueron los Isseta BMW, o «huevito», un motor de motocicleta montado sobre una ingeniosa cabina para dos personas; y su competidor, Messersmith, que aprovecha el montaje de la antigua fábrica de aviones para proveerse de su carlinga, base del vehículo.
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    La década del 50, presencia la loca competencia por el estilo de fantasía espacial, que comenzara por una aproximación a la aerodinámica, de tal éxito que las aletas fueron creciendo hasta su apogeo en el año 1959, que tiene su mayor exponente en el Cadillac, que con su exagerado lujo e imaginativo aspecto, hoy nos parecería un juguete. Muy pronto la elegancia de la primera mitad de los 60s, reacciona con ausencia de ornamentación superflua, y líneas puras «empaquetadas» en paralelepípedos, de los cuales los norteamericanos se alejan muy pronto y el asegunda mitad de la década proponen líneas reminiscentes de épocas pasadas, tendencia que será recurrente hasta hoy. En cambio los europeos llevan al extremo los «cubos» con ruedas, destacando el Simca 1000, de motor trasero, y el Fiat 125, el primero de gran difusión como taxi en nuestro medio nacional y el segundo, con su prestigio de auto veloz, fue de norma en la rápida y escurridiza comitiva de Salvador Allende y su guardia pretoriana, el GAP.
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    El convulsionado final de la década del 60 encuentra a un Chile con gran parte de la clase media sobre ruedas, desde los pequeños utilitarios hasta los clásicos grandes coches de segunda mano. Los Vw, Escarabajos reflejan en el usuario, una personalidad libre de prejuicios económico sociales, inclinada hacia una distinción intelectual, y la Kombi es, en definitiva, el ícono de un mundo despreocupado y vagabundo; es el vehículo favorito del Hippie «acomodado» de la época, que solía pintarla de flores multicolores.
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    A principios de los 70, nuestro país está convulsionado y nadie repara en que autos nos movemos, siguen siendo los mismos, pero a mediados de la década surge un nuevo modo de moverse. Los automóviles japoneses entran vigorosamente a un mercado que venían sondeando desde los 50s, se invade el país de furgonetas utilitarias «pan de molde», aparece tímidamente un station Subaru de tamaño ligero con tracción a las cuatro ruedas, es adoptado inmediatamente los santiaguinos que «suben» a la nieve, la marca gana prestigio súbitamente. Honda promociona su marca ofreciendo facilidades de compra a través del Colegio Médico, y sube sus precios al  cosechar un prestigio del cual no goza en EE UU, donde su marca tiene valor similar a otras firmas japonesas. La estrategia de ventas ganado un segmento profesional de prestigio, como el cuerpo médico ya fue ensayada con éxito en nuestro país por la alemana Borgward a principios de los 60s con su modelo Isabella, el mito dice que la empresa quebró en Alemania (1961) porque sus productos eran de tan buena calidad que no vendía ni un solo repuesto. La fábrica la compró un grupo mexicano que trasladó físicamente todas las instalaciones, logrando producir en 1967, algo tarde para el mercado, donde permanece hasta 1970.
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    A fines de los 70s comienzan tímidamente a aparecer una mayor cantidad de vehículos caros en nuestro país, al principio de tamaño modesto, para ir subiendo a las magnitudes alcanzadas hoy, por esta suerte de «camiones urbanos» tan en boga. Las primeras incursiones prefieren los BMW de dos puertas, rápidos y confortables, también se vieron los Alfa Romeo e incluso algún Lancia, ciertamente Mercedes ha perdurado por siempre en todas sus versiones.
    En los 90s se consolida el uso del computador para el control eficiente de los motores y al mismo tiempo entra la marca Lada, fabricada en Moscú con licencia Fiat que, con su bajo costo proveyó gran parte de los taxis de la década. A propósito de Lada, yo tuve uno, el único auto que he comprado nuevo, pues con los cinco mil dólares que pagué por él en el año 1990, no compraba un Honda de 10 años 250.000 Km de uso, me acompañó 14 años en mis correrías. Mi primer auto, en 1974 cuando era estudiante, fue un Ford Tudor del año 1946, me enseñó callado, bastantes nociones de mecánica y todavía quisiera tenerlo para pasear los fines de semana, junto al Ford de 1957, mi tercer auto, que trabajó hace años en una teleserie de época llamada Estúpido Cupido, era guiado por la actriz Patricia Rivadeneira en su papel de Gloria. Hace poco lo he vuelto a ver en la pantalla, estacionado frente a la puerta del Bim Bam Bum, en la presentación de la serie del mismo nombre.
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    Los autos han sido parte de la vida del S XX, nacieron un poco antes y lo acompañaron de principio a fin, robándose todo protagonismo, condicionando nuestro hábitat, estropeando nuestras ciudades, contaminando el aire, causando todo tipo de desajustes; hemos llegado a decir que es completamente imprescindible, para llevar los niños al colegio, ir de vacaciones, al supermercado, o de paseo; todavía aseguráramos que, es para llegar pronto. Lo cierto es que, el automóvil particular tiene firmada su sentencia de muerte, la cual comienza a cobrarse al condicionarlo en sus virtudes intrínsecas, de entre las cuales es principal la distinción, ya perdida por profusión de uso. La distinción por marca persiste pero es un factor común a todo objeto, la distinción original del carro como símbolo de poder ya es historia.
    La rapidez de transporte tampoco es un argumento válido para sostener el uso del vehículo particular, pues su uso indiscriminado trabó las vías, que no se descongestionarán hasta que desaparezca el automóvil. ¿habrá un mecanismo discriminatorio para establecer quién puede circular en automóvil y quién no? ya existe, la restricción a los vehículos no catalíticos, (de pobres) y al momento de proliferar los catalíticos entre la clase media, la disuasión de uso por pago de vías (solo circulan los que pueden pagar) y los altos costos del impuesto a los combustibles (si no te bajas de tu auto, ese que te costó tanto tener, te costará aún más caro usarlo). Lo increíble es que, no nos bajarnos de las cuatro ruedas, conquista social irrenunciable por la cual sacrificamos todo el desarrollo histórico de una vida urbana, que agoniza irremediablemente al compás del rodado.
    El verdugo de la ciudad contemporánea está condenado a desaparecer y nuestro paisaje urbano cambiará drásticamente , sin embargo, me temo, ya no recordaremos cómo era la ciudad antes de la irrupción de los carros, triunfales, bellos, ruidosos, arrolladores, dignos sucesores de los carros de guerra hititas, egipcios y los de las competencias del circo romano.

    Carro: Del latín carrus  (vehículo con ruedas) y este, probablemente del sánscrito char (ir), y de este chaukura (carroza).
    Automóvil: del griego autos (por sí mismo), y del latín mobilis (que puede moverse)
    El carro de la antigüedad según su etimología, supone una guía externa atribuible al conductor, el automóvil en cambio tiende a moverse por sí mismo acorde a un programa preconcebido, mutación posible por su eventual manejo desde centrales de inteligencia artificial.
    ¿Qué estimación de vida le queda a l automóvil? los inventos cuanto  más antiguos más han perdurado junto a la humanidad y cuanto más recientes, más efímeros. Un botón de muestra: el ferrocarril en Chile tiene su primer exponente en la vía de Copiapó a Caldera en el año 1851. Entre 1860 y 1920 aproximadamente, se tendió una extensa red ferroviaria que sirvió a todo el país, y solo bastó una generación de gobernantes que lo consideró económicamente inoperante, para comenzar a desmantelarlo reduciéndolo a su mínima expresión. Solo bastaron 130 años para ver su nacimiento apogeo y caída. El automóvil es hoy, no obstante su gloria vigente, una pieza de museo destinada a su pronta desaparición. Me alegro a pesar de sus daños, de haber sido su contemporáneo y fiel amante.

    Articulo escrito por el arquitecto y Docente de la escuela de arquitectura de la universidad de La Serena, Alberto Dentice B.

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.
    Los datos que no recordaba de memoria, tales como fechas y momentos históricos o puntuales, han sido verificados en internet, particularmente Wikipedia; del mismo modo las fotografías que ilustran la miscelánea son también de las imágenes que proporciona Wikipedia.

  • El viaje – reflexiones primeras.

    El viaje – reflexiones primeras.

    No vuelvo para reencontrarte
    el viajero nunca regresa
    el viajero nunca es habitante
    si vuelve al lugar donde inició su peregrinar
    ya no será su origen
    será su final.

    Texto e imágenes – Alejandro Orellana M. – Arquitecto y Docente escuela de arquitectura U.L.S

    ¿Por qué viajamos?
    Viajar significa trasladarse de un lugar a otro. Implica cambiar la posición de nuestro cuerpo en el espacio. El cuerpo puede moverse para viajar o puede estar quieto. Podemos decir que, respecto al espacio extraterrestre, estamos en un viaje continuo. Debido a los movimientos de rotación y traslación de la tierra, y a que todo el sistema solar está en movimiento, ni durante el año, ni de año a año, un punto terrestre vuelve a estar en la misma posición respecto al universo. En conclusión estamos viajando todo el tiempo. Incluso podemos hablar del mismo tiempo como un continuo viaje.1

    Pero usualmente no estamos conscientes de este movimiento, sino que nos percibimos quietos, fijos en un lugar, incluso al referirnos a nuestra rutina en un espacio o la ciudad, e incluso una región. Es lo que podríamos llamar un viaje relativo, la posición del cuerpo respecto al territorio.
    Se habla de tiempos de viaje al interior de las ciudades. Viajamos todos los días, de la casa al trabajo, al colegio, a la universidad. Pero a esos recorridos no los llamamos viajes.
    Viajar tiene una carga semántica más profunda. Por lo general llamamos viaje al acto de abandonar una rutina, cortando temporal o definitivamente nuestras relaciones cotidianas y desplazándonos a través del espacio hasta alcanzar otro territorio, un contexto físico, ambiental y cultural diferente.
    Hay viajes cortos, largos y otros que duran toda la vida. Ejemplos de viajeros hay muchos en la historia. A algunos los motivaba la conquista, a otros la ciencia. Existen personas que han hecho del viaje su forma de vida, tal como Heinz Stucke[1], un alemán que lleva más de cincuenta años recorriendo el mundo en bicicleta o André Brugiroux[2], francés, quien ha viajado más de 400.000 kilómetros en 250 países viajando “a dedo”.
    Diversos autores han asimilado la vida a un viaje. J.R.R Tolkien, en sus libros desarrolla ampliamente el tema. Sus personajes emprenden grandes travesías, en las que nunca saben si volverán. En su obra fundamental, El Señor de los Anillos, un tópico transversal es que el viaje nos lleva hasta nuestro hogar, pudiendo ser el mismo lugar de donde salimos u otro distinto. Pero es a través del viaje y sus experiencias que cambiamos, nos hacemos más fuertes, probamos quienes somos. Estar fuera de nuestro entorno enfrentados a cosas nuevas nos permite conocernos y actuar de forma independiente, es decir, nos permite crecer.
    Hace menos de un siglo viajar a otro continente, o a otro país dentro de Latinoamérica significaba una instancia mayor, no exenta de peligros, muchas veces era un viaje definitivo. Así muchos inmigrantes viajaron a América (norte, centro y sur) a empezar una nueva vida.
    El desarrollo de los medios de transporte ha reducido sustancialmente los tiempos de traslado, reduciendo el viaje y masificándolo. Y como todo lo masivo, se normaliza.
    –       ¿motivo del viaje?
    –       Por negocios
    Este corto dialogo se repite una y otra vez en las cientos de controles fronterizos a lo largo del planeta.

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    Las tecnologías virtuales nos permiten ver un lugar casi como si estuviéramos allá. A través de Street View de Google inc.[3] podemos recorrer virtualmente miles de ciudades del mundo. O a través de videos verlo en movimiento y escuchar sus sonidos.

    Pero viajar es más que ver y oír, es tocar, respirar el aire de otro lugar. Ante todo, estar. Estar físicamente ocupando un espacio en ese lugar. El simple hecho de estar explica la típica foto de viaje, que como una forma de declaración reza: yo estuve ahí.

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    Este registro, los arquitectos solemos hacerlo con tinta sobre el papel, trazando en croquis nuestras percepciones del lugar. El croquis aparece como un manifiesto de nuestra posición y postura frente a un espacio en descubrimiento.
    Muchas veces se ha asimilado el estudio de la arquitectura con un viaje. Un itinerario que revisita lo tantas veces visto y lo redibuja con un sentido nuevo, re-descubriendo lugares tantas veces recorridos.


    [1] http://www.heinzstucke.com
    [2] http://andre.brugiroux.free.fr
    [3] https://www.google.com/intl/es-419/maps/about/behind-the-scenes/streetview/

     Texto e imágenes – Alejandro Orellana M. – Arquitecto y Docente  Escuela de arquitectura U.L.S

  • Taller de arquitectura para niños

    Taller de arquitectura para niños

     

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    TALLER DE ARQUITECTURA PARA NIÑOS.
    Actividad realizada por el Arquitecto y docente de la escuela de arquitectura U.L.S –  Alejandro Orellana McBride 
    Alumnos Colaboradores: 
    Paula Jeria – Valeria Rojas – Joaquín Oportus.

    Este año por segunda vez consecutiva, Arquitectura ha participado de la Universidad de Los Niños, iniciativa que el Centro de Extensión de la Universidad realiza en periodo de vacaciones escolares.
    Construyendo un castillo

    El taller del año 2013 trabajó la idea de cómo la arquitectura hace uso de elementos con una forma preexistente para configurar una forma nueva, cuyas posibilidades son infinitas.
    Dibujando
    El primer trabajo consistió en un ejercicio de dibujo. Se les pidió a los niños que imaginaran y dibujaran un castillo. Para algunos de ellos fue particularmente difícil empezar a dibujar. No sabían si debían dibujar algo “especial”. Se hizo necesario explicarles que no había ninguna exigencia especial y que podían dibujar lo que ellos quisieran.

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    En la segunda parte de la sesión, los niños se organizaron en grupos y trabajaron armando figuras geométricas en cartón caja, a las que llamamos “materiales de construcción”. Se trabajó con seis formas geométricas básicas: cubos, 3 tipos de paralelepípedos, pirámides y cilindros.

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    Maqueteando
    Al día siguiente trabajaron en grupo para construir maquetas de un castillo utilizando figuras a escala (1:10) de los materiales construidos en la jornada anterior. En este ejercicio debían ponerse de acuerdo y utilizar los elementos con sus limitaciones para obtener el diseño del castillo.

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    Una vez construidas las maquetas se pintaron lo materiales de construcción.

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    Construyendo
    El tercer día no trasladamos al patio con los materiales de construcción y las maquetas de los proyectos de castillo.
    Entre todos fueron construyendo cada uno de los proyectos, reconociendo las dificultades estructurales y proponiendo soluciones para obtener el castillo proyectado.

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    Diseñando una ciudad
    Imaginando
    Este año asumimos un desafío distinto, pues abordamos el taller a partir de un cuento. El relato hablaba sobre una ciudad aburrida que no conocía los colores ni otras formas que las de las cajas cuadradas. Todos sus edificios eran como cajas de cartón, todos iguales, una total monotonía. Esto comienza a cambiar cuando llega a la ciudad un arquitecto que si conocía los colores y otras formas. Al ver uno de sus diseños los habitantes de la ciudad primero se asustaron, pero luego se fueron encantando con las sensaciones que los colores y las formas les provocaban, por lo que le piden al arquitecto que les diseñe nuevamente la ciudad. Como el trabajo es demasiado para una sola persona se convoca a un concurso a fin de conformar un equipo de arquitectos que ayude a diseñar la nueva ciudad.
    Luego de escuchar el relato los niños se hacen parte de él, al participan del concurso para integrar el equipo de arquitectos. Para esto se les pidió dibujar un edificio que tuviera forma distinta de una caja cuadrada y muchos colores. Las propuestas fueron diversas y todos cumplieron con las condiciones del encargo, así que fueron todos contratados.

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    Diseñando
    El siguiente paso fue diseñar el “plan maestro” de la nueva ciudad. Para esto cada uno de los niños asumió la tarea de diseñar un equipamiento de la ciudad los que fueron dibujados en una sola lámina. Junto con dibujar los proyectos nos preguntamos por las relaciones que se establecía entre ellos y empezaron aparecieron las calles y otros espacios públicos.

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    Construyendo
    Una vez hecho el plan maestro, en la segunda sesión del taller no dedicamos a construir los proyectos. Utilizando el material disponible en la ciudad, es decir, cajas de cartón, junto a otros importados, como papeles de colores, los niños fueron creando los nuevos edificios de la ciudad, imaginando formas y usos de sus espacios.

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    Y así poco a poco se fue configurando la nueva ciudad, con los proyectos que ideó cada uno de los niños y los espacios fueron que fueron dibujando. Aparecieron calles, plazas, el mar y su playa, un muelle y muchos estacionamientos. Fueron construyendo otros elementos como mobiliario urbano, árboles, incluso algunos helicópteros y automóviles que le dieron vida a la ciudad.

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    A la experiencia creativa de asumir el diseño de un edificio se sumó la oportunidad de trabajar en equipo, instancia nunca exenta de conflictos, por que tuvieron que lograr acuerdos y tomar decisiones en conjunto respecto del diseño de los espacios públicos de la ciudad.

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    Texto e imágenes: Alejandro Orellana M.

     

  • Diseño Biomético

    Diseño Biomético

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    http://www.exploration-architecture.com
    Articulo realizado por Olivia Fox Pedraza, Arquitecta U.B.B 2007 / Magíster en asentamientos humanos y medio ambiente. PUC 2011.

    ¿Cómo lo resolvería la naturaleza? Esa es la pregunta que muchos diseñadores, arquitectos e ingenieros se están haciendo en un ámbito del diseño, donde es cada vez más urgente concebir proyectos con un uso mínimo de recursos y la máxima eficiencia (Wise et al., 2013).
    Inspirarse e imitar a la naturaleza, es lo que propone el Biomimetismo, disciplina del  diseño que busca soluciones sostenibles mediante la emulación de modelos y estrategias, que han sido desarrolladas y probadas por la naturaleza a través de millones de años de evolución y adaptación.
    Los organismos biológicos, son los verdaderos arquitectos e ingenieros, estos han descubierto lo que funciona, lo que es apropiado y lo más importante, lo que perdura en la Tierra. La naturaleza imaginativa por necesidad, ha resuelto muchos de los problemas  técnicos de diseño que los seres humanos estamos tratando de resolver, como la energía, la producción de alimentos, la captación de agua o el transporte, pero con un costo económico y ambiental muy elevado.
    En la Biomimética, la naturaleza es el modelo y el mentor para la generación no sólo de soluciones innovadoras a nuestros problemas (imagen N°6), sino también para la conservación de la biodiversidad en la Tierra, que tiene mucho que enseñarnos todavía (Benyus, 1997).

    La Biomímesis en la práctica

    El estudio y aplicación de la biomimética puede producirse desde la biología al diseño o viceversa. En un enfoque desde la biología al diseño, un proceso biológico puede ayudar a resolver un problema para el diseño humano, por ejemplo, observando cómo las hojas  del loto conseguían mantenerse siempre libres de contaminantes(ver imagen N°1), se descubrió que éstas poseían  pequeños bultos y cristales de cera en la superficie de sus hojas, que al contacto con el agua les permitía una continua autolimpieza. Este fenómeno biológico, ha sido replicado en la generación de materiales autolimpiantes como vidrios, tejas y pinturas para fachadas que se auto-lavan con la lluvia (Benyus, 1997).

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    Imagen N°1 Izquierda:Micrografía electrónica de la hoja de loto, las nanoestructuras que forman su superficie hacen que las gotas de agua resbalen y arrastren la suciedad. http://intainforma.inta.gov.ar/?p=15730#sthash.Ppcvja8A.dpuf Imagen N°2 derecha: Pintura Lotusan autolimpiante. http://www.asknature.org/product/6b8342fc3e784201e4950dbd80510455

     

    Desde el diseño a la biología, ¿quién hubiese imaginado una solución para el acondicionamiento térmico de edificios, imitando lo que hacen las termitas en sus nidos para mantenerlos frescos y ventilados? El Centro Eastgate (Harare, Zimbabwe)(ver imagen N° 4) es un ejemplo de adaptación biomimética, que utiliza un sistema no convencional de calefacción y refrigeración, basado en las estructuras que construyen las termitas africanas(ver imagen N°2 y N°3), montículos cuyos interiores se mantienen a una temperatura estable de 31°C  durante todo el día, mientras que los exteriores oscilan entre los 2°C y 42°C. Toda una proeza para estos insectos, que han diseñado un complejo sistema de convección de aire para mantener acondicionado el nido, de manera similar funciona el edificio Eastgate, a través de la succión, circulación y expulsión de aire (Gould et al., 2007).

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    Imagen N°2 Izquierda: Esquema funcionamiento ventilación de aire en nido de termitas (Gould et al., 2007).
     Imagen N°3 Derecha: Monticulo de nido de termita, http://www.asknature.org.

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    Imagen N°4: Centro Eastgate, Zimbabwe y diagrama funcionamiento acondicionamiento térmico.
     http://www.asknature.org/product/373ec79cd6dba791bc00ed32203706a1

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    Imagen N°5: Biodomos Projecto Eden, Cornwell, Inglaterra.http://www.exploration-architecture.com/section.php?xSec=17&xPage=1.
     http://www.edenproject.com/visit-us/directions

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    Imagen N°6: Sistema dinámico de colección de niebla, tercer lugar concurso estudiantes de diseño biomimético, Beatriz Mella y Paz González, Pontificia Universidad Católica de Chile.

    Pasos para un futuro Biomimético

    Uno de los principales obstáculos que separa actualmente las tecnologías humanas de la naturaleza es su escala. Una economía o tecnología humana es inadecuada en su escala cuando no permite que prosperen y se desarrollen  otros sistemas de vida, de intercambio o de interacciones entre diferentes organismos vivos, en este sentido cualquier idea, proyecto o tecnología inspirada en la naturaleza no debiese disminuir ni erosionar la fuente desde la que proviene, y para ello la biomimética nos propone una serie de preguntas, que de ser afirmativas nos ayudarán a proponer iniciativas más integrales y  en sintonía con los principios y leyes que rigen la naturaleza (Benyus, 1997):
    ¿Se desarrolla bajo el sol?
    ¿Utiliza solo la energía que necesita?
    ¿Relaciona su forma y función?
    ¿Recicla todo lo que produce?
    ¿Recompensa la cooperación?
    ¿Resguarda la diversidad?
    ¿Utiliza conocimientos locales?
    ¿Utiliza el poder de los límites?

    Bibliografía

    Benyus, Janine M., 1997. Biomimicry, Innovation inspired by nature.Harper Collins e-books,ISBN 978-0-06-195892. 324p.
    Gould, James L., Grant G., Carol,2007. Animal architects, building and the evolution of intelligence.Basic Books, ISBN 978-0-465-02839-9.336p.
    Wise, Chris, Pawlyn, Michael, Braungart, Michael. Eco-engineering: Living in a materials world, Nature 494, 172–175 (14 February 2013). Doi:10.1038/494172a.
  • La Ciudad Rompecabezas y el Instrumento Solitario

    La Ciudad Rompecabezas y el Instrumento Solitario

    Las ciudades están creciendo de un modo desarticulado y sin generar espacios urbanos de calidad para sus habitantes. El crecimiento actual de la ciudad se caracteriza por su pobreza en la calidad de sus espacios, expandiéndose como una copia limitada y repetitiva de algunos elementos urbanos (Greene y Soler, 2004). Por otro lado, la gestión de la ciudad está sometida a múltiples presiones de diversos intereses, agentes y espacios de poder que trascienden los ámbitos locales, dificultando las acciones de planeamiento. En muchas ocasiones el plan regulador queda como un instrumento aislado e ineficaz, por sí sólo, para conseguir una planificación integral de la ciudad.

    Administramos un sistema que no planifica la ciudad, trata de solucionarla.

    […] la profesión de urbanista aparece destinada a zurcir y remendar parcelas de una realidad contradictoria en un juego de optar permanentemente por lo menos malo sin margen para creaciones estimulantes (Gutiérrez, 1983:663).

    Por ejemplo, si hablamos de desplazamientos intraurbanos, no nos hemos detenido a pensar en cómo movernos por la ciudad, más bien solucionamos el problema del transporte. Lo que normalmente importa es que las personas se demoren lo menos posible entre las distintas funciones urbanas y que se pueda transportar a la mayor cantidad de gente con el menor gasto. Eso no es ciudad, es industria.

    ¿Nos estamos preguntando cómo queremos que sean nuestras ciudades? ¿O estaremos ocupados buscando soluciones a problemas parciales sin una noción de la totalidad?

    La ciudad es así una sumatoria de partes inconexas, carente de una visión totalizadora. (Gutiérrez, 1983:663)

    Nuestras ciudades aún tienden a responder a la noción de espacio construido con un centro-origen y una periferia-desarrollo. Pero respecto de este espacio de desarrollo, Rodríguez y Arriagada (2004) detectan enfoques limitados de construcción de ciudad sólo por medio de vivienda más vialidad, tendencia que se ha manifestado en, a lo menos, los últimos treinta años. En Chile, hasta la vivienda precaria[1], por no llamarla social, se produce en serie. La ocupación de terrenos y la formación de asentamientos espontáneos son más bien marginales. La ciudad se construye por paños discontinuos de uso residencial y que, posteriormente, cuando su tamaño o densidad lo ameritan (justificación en base a mercado), atraen la inversión privada para la construcción de centros de comercio. Estos equipamientos dan lugar a servicios siempre en un rol secundario. El Estado arrienda un local al privado (registro civil en el mall, correos en el supermercado). En este contexto, son pocos los ejemplos de nuevos espacios urbanos de calidad asociados a desarrollos inmobiliarios.

    Escolano y Ortiz (2004) hablan de la ciudad actual como un “collage”, dada la agregación de piezas diferentes y deficientemente conectadas, lo que redunda en desarticulación física y tendencias de segregación.

    El crecimiento urbano reciente, que se caracteriza por su discontinuidad con el tejido preexistente y por la implantación masiva y homogénea de tipologías de baja densidad, en viviendas unifamiliares o pareadas, junto a la presencia de condominios cerrados, ha propiciado el crecimiento de la segregación física y social al tiempo que ha deteriorado la eficiencia general del sistema. (Escolano y Ortiz, 2004)

    Este modelo de desarrollo urbano, muy conveniente para la especulación con el  suelo, genera un crecimiento fragmentado de la ciudad, fomentando el uso del automóvil, con los impactos negativos asociados, y segregando a los más pobres, quienes viven los primeros años de ocupación de sus viviendas en lugares apartados o con mala accesibilidad, sin acceso a comercio ni servicios, por ejemplo Punta Mira, La Cantera o el sector norte de Las Compañías en la conurbación La Serena – Coquimbo.

    La vialidad futura de estos paños a construir, definida en el plan regulador, también se construye por partes, generando situaciones espaciales absurdas, tales como avenidas doble vía sin salida, que en algunos casos pueden permanecer por más de una década.

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    Avenida Las Torres en La Cantera.
    © Autor.

    Es un tema recurrente en el último tiempo hablar de crisis en el sistema vial en la conurbación de La Serena y Coquimbo. Los ministerios del ramo han tomado conciencia de una realidad patente y tenemos en marcha, en distintos niveles de avance, proyectos viales de escala intercomunal con un profundo sentido metropolitano[2]. Estas iniciativas dan prioridad al automóvil particular y tienen como fin principal el descongestionar el tránsito motorizado en las vías de la ciudad. Para que un proyecto de esta naturaleza obtenga financiamiento debe tener rentabilidad social, es decir, demostrar que la intensidad de uso presente y futuro justifica la inversión. Los tiempos que pasan entre la elaboración de los perfiles y su ejecución y funcionamiento es tan largo que, en muchos casos, se diseñan, aprueban y construyen proyectos viales para que se saturen nuevamente.

    La ciudad va más rápido que la institucionalidad, y ésta no se ha adaptado a los cambios urbanos de las últimas décadas (Greene y Soler, 2004). En Chile, las ciudades y metrópolis no tienen un correlato con la estructura del Estado, no corresponden a un nivel de administración (Arenas, 2005). La unidad administrativa de comuna no responde necesariamente al de ciudad. Encontramos varios casos de ciudades con varias comunas: Santiago Metropolitano, Gran Valparaíso, Gran Concepción, Gran Temuco; y también, comunas con dos ciudades: Diego de Almagro y El Salvador, Batuco y Lampa, Paine y Hospital (INE, 2005). Los problemas urbanos requieren respuestas intersectoriales, pero es tal la fragmentación administrativa del espacio urbano, especialmente en las grandes urbes, que no existen instrumentos que respondan a una política global para la ciudad (Arenas, 2005).

    Fijar límites urbanos con amplias zonas de crecimiento sin la aplicación de más instrumentos que la regulación del suelo, sumado a la priorización de la inversión en obras viales, son algunos de los factores que inciden en las tendencias actuales de crecimiento fragmentado de la ciudad.

    Crecimiento_de_LaSerena

    Crecimiento de La Serena sector sur.
    © Google Earth.

    ¿Esto es culpa del plan regulador? Tendemos a responsabilizar al instrumento por no hacer algo que en realidad no tiene por qué hacer. Los planes de regulación tienen como función permitir o prohibir usos y modos de edificación en la ciudad. Pero la planificación del proceso de construcción de la ciudad, de cómo crece, escapa a sus competencias; no es el instrumento adecuado.

    La zonificación y los planes de regulación del uso del suelo, que es lo que sabemos hacer, ya no dan cuenta de los procesos ni de su dinámica (Arenas, 2005).

    Arenas propone cambiar desde el concepto de territorio-polígono a territorio-red, o por último pasar del uso permitido/prohibido al uso preferente. Los planes actuales definen límite urbano, usos de suelo y vialidad futura, con eso se echan encima un problema. Nos presenta la imagen de un área del territorio completamente urbanizada, con características determinadas para cada zona, y que, en teoría, funcionan más o menos armónicamente (es el objetivo del plan). La realidad demuestra que nunca resulta tal y como fue pensado y que el modo de crecimiento deriva en una serie de conflictos urbanos. Zunino e Hidalgo (2011) hablan de la planificación actual del uso del suelo como un medio discursivo y no efectivo para regular el desarrollo de las áreas urbanas. Lo que hacen los organismos involucrados (Municipios, Gobiernos Regionales o el MINVU) al generar planes reguladores es una apuesta múltiple en la que se acertará sólo una parte.

    El plan regulador nos dice qué y dónde, pero no muestra, ni guía el proceso. No entrega pautas para el crecimiento urbano (Greene y Soler, 2004). Por tanto, sólo elaborar este instrumento no basta para decir que existe una verdadera planificación en nuestras ciudades. Sin embargo, mantenemos la predilección por el plan regulador y los planes maestros, con la zonificación como máxima expresión, dejando muy de lado el potencial de otros instrumentos tales como subsidios, impuestos, permisos de edificación o patentes comerciales (Arenas, 2005).

    Desde otra perspectiva, Bresciani (2011) plantea la necesidad de reconectar la visión general y abstracta de la planificación con la construcción de la ciudad, y así recuperar la conexión entre arquitectura y diseño de la misma. Para esto propone establecer planes generales que se articulen con agendas de proyectos urbanos coherentes. En otras palabras, tomar conciencia de la ciudad no es sólo un soporte para el desarrollo de proyectos de arquitectura, sino que es arquitectura en sí misma. A esto aluden Zunino e Hidalgo (2011) al hablar de políticas urbanas:

    Se necesita pues reinventar la política territorial —incluida la política de vivienda— y avan­zar hacia una política de suelo efectiva, que apunte no solamente a construir espacios de residencia […] sino avanzar en la construcción de lugares, que tenga un significado y sentimiento específico para sus habitantes (Zunino e Hidalgo, 2011:30).

    Se trata, en conclusión, de que la planificación de las ciudades no puede depender exclusivamente de un instrumento de regulación del uso del suelo, sino que debiese considerar un conjunto de herramientas dinámicas que controlen, incentiven y orienten la construcción de la ciudad. Greene y Soler (2004) conciben una planificación dinámica, atenta a los cambios en el desarrollo de la ciudad y con profundas bases en el conocimiento de sus procesos.  Para esto, por otro lado, se requiere de profesionales con las competencias adecuadas y una visión integral de lo urbano.

    No obstante, para transitar desde planes normativos a planes que fomenten el desarrollo de proyectos urbanos más sostenibles, coherentes y viables, no solo se requiere de instrumentos públicos que los estimulen; se demanda una mayor comprensión por parte de los arquitectos y diseñadores urbanos de las claves que hoy hacen viable y exitosa una intervención en la ciudad (Bresciani, 2011:17).

    Esto supone un cambio en la manera que abordamos, desde la disciplina, la construcción de la ciudad. Ya no es el tiempo de acciones centralizadas y totalitarias que diseñaban y transformaban el espacio urbano como el Barón Haussmann, en el París del siglo XIX; o los grandes proyectos modernos, con Brasilia como su máxima expresión. Pero tampoco se trata de que la ciudad se construya sola a través de la acción del mercado, como planteaba la política urbana de los años 1980. Entendemos que en la ciudad confluyen múltiples actores, y es bueno que así sea. El arquitecto es uno más de ellos, pero posee las competencias para actuar como articulador de los intereses diversos que intervienen en el espacio urbano, permitiendo así, integrar variados instrumentos (normativos, económicos, legales) con el fin de construir mejores ciudades.

    Referencias

    ARENAS, Federico. Siete claves para discutir sobre la planificación urbana chilena. Biblio 3W, Revista Bibliográfica de Geografía y Ciencias Sociales, Universidad de Barcelona, 10 (592) 30 de junio de 2005. Disponible en<http://www.ub.es/geocrit/b3w-592.htm>

    BRESCIANI, Luis. Ocho claves del proyecto urbano contemporáneo. En: GREENE, M., ROSAS, J. y VALENZUELA, L. Santiago-proyecto urbano. Santiago, Chile Ediciones ARQ, 2011. pp. 17-24.

    ESCOLANO, Severino y ORTIZ, Jorge. Cambios de la configuración urbana y sintaxis del espacio en ciudades intermedias: el caso de La Serena (Chile). Estudios Geográficos, 65 (255):297-320. 2004.

    GUTIÉRREZ, Ramón. Arquitectura y urbanismo en Iberoamérica, Ediciones Cátedra, 1983. 776p.

    GREENE, Margarita; SOLER, Fernando. Santiago: De un proceso acelerado de crecimiento a uno de transformaciones. En: Santiago en la Globalización ¿una nueva ciudad?. Santiago de Chile: Ediciones SUR, 2004  Obtenido desde: http://www.sitiosur.cl/r.php?id=371.

    INE. Ciudades, pueblos, aldeas y caseríos, Instituto Nacional de Estadísticas, Santiago, Chile, 2005. 300p.

    RODRÍGUEZ, Jorge y ARRIAGADA, Camilo. Segregación Residencial en la Ciudad Latinoamericana. EURE, 29(89): 05-24. 2004

    ZUNINO, Hugo e HIDALGO, Rodrigo. La producción multi-escalar de la periferia urbana de las áreas Metropolitanas de Valparaíso y Santiago, Chile. Elementos conceptuales y analíticos. Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles, (55):7-33. 2011

    Alejandro Orellana McBride
    Arquitecto Universidad de La Serena

    [1]Alusión al concepto de precariópolis estatal que utilizan Hidalgo et al (2008) en Tipologías de expansión metropolitana en Santiago de Chile: precariópolis estatal y privatópolis inmobiliaria. En: Diez años de cambios en el Mundo, en la Geografía y en las Ciencias Sociales, 1999- 2008. Actas del X Coloquio Internacional de Geocrítica, Barcelona. Disponible en http://www.ub.es/geocrit/-xcol/434.htm

  • Restauración  de humedales urbanos: una oportunidad para la educación ambiental y la participación.

    Restauración de humedales urbanos: una oportunidad para la educación ambiental y la participación.

    Articulo realizado por Olivia Fox Pedraza, Arquitecta U.B.B 2007 / Magíster, asentamientos Humanos y medio ambiente. PUC 2011.

    Los humedales hoy son apreciados como ecosistemas estratégicos por su gran valor ecológico, con una alta capacidad para albergar biodiversidad (Kush et al.2008), además de representar uno de los ecosistemas más productivos del planeta, son hábitats altamente diversificados que generan alternativas de alimento para muchas especies distintas y albergan altas concentraciones de aves, mamíferos reptiles, anfibios, peces, y un número importante de invertebrados.

    fig1

    Imagen: Recopilación diagnóstico ecológico Humedal Laguna de Batuco. Fuente: Fox, O., (2011). Proyecto de restauración ecológica del Humedal Laguna de Batuco, Región Metropolitana de Santiago, Chile.

    Asimismo poseen valores socio-económicos y culturales que otorgan beneficios que son esenciales para las comunidades humanas (CONAMA, 2009), como la provisión de espacios abiertos, valor paisajístico y embellecimiento escénico, valor patrimonial e histórico, uso recreacional y para educación ambiental, entre muchos otros (ver fig. N°1) (Rodríguez, 2009; Bendor, 2008; Campbell & Ogden, 1999; Sorensen, 1998; Wyant et al., 1995).

    fig2-dosFig.1 Figura N°1: Recopilación beneficios relevantes de los Humedales.Fuente: Fox, O., (2011). Proyecto de restauración ecológica del Humedal Laguna de Batuco, Región metropolitana de Santiago,Chile.

    Se estima que más del 50% de humedales a nivel mundial ha desaparecido a partir del siglo XX (COP10; Changwon, 2008), las principales causas se explican producto de las transformaciones de estos lugares para usos asociados a la expansión urbana, agricultura e industria. Los humedales son tratados como terrenos baldíos que proporcionan un servicio mucho mayor a la comunidad si se drenan, rellenan o utilizan como basurales (Aguayo et al., 2009; Breuste, 2004; Zedler et al., 1998).
    Particularmente, los más amenazados son los humedales urbanos, ya que por ubicarse dentro de áreas metropolitanas densamente pobladas o en expansión, sufren con mayor frecuencia alteraciones que los degradan y los hacen desaparecer, a veces de manera más rápida que a otros ecosistemas (Van der Hammen et al., 2008 y Zedler et al., 1998).

    fig3

    Imagen: Panorámica Humedal Laguna de Batuco, durante episodio de extracción de aguas. Fuente: Fox, O., (2011). Proyecto de restauración ecológica del Humedal Laguna de Batuco, Región Metropolitana de Santiago, Chile.

    Dentro de la región de Coquimbo y a lo largo de su costa, existe una red de humedales reconocidos por su complejidad e importancia ecológica, y por constituir importantes lugares de refugio de aves, como Punta Teatinos, la desembocadura del Río Elqui, Lagunillas, Lagunas Salinas Chica y Salinas Grande de Tongoy, Estero Pachingo, entre otros (CAACH, 2005), la mayor parte de ellos carece de protección ambiental y programas de manejo que ayuden a su conservación (Figueroa et al., 2009).

    fig4

    Imagen: Panorámica Humedal el Culebrón, Coquimbo. Elaboración propia.

    Inserto en un paisaje más urbano, el Estero Culebrón, es un humedal que se encuentra actualmente presionado por las condiciones de su entorno, actividades inmobiliarias, ferias, autopistas, playas turísticas, etc., y que representan una amenaza para la calidad ecológica, flora y fauna del lugar, en especial para las aves que nidifican y se alimentan en este sitio. Estas amenazas se repiten en humedales con características y potencialidades similares al del Estero Culebrón, razón por la cual la gestión sustentable de humedales representa cada vez más una oportunidad de desarrollo local, para actividades de ecoturismo, birdwatching, investigación científica y educación ambiental.

    fig5

    Imagen: Senderos ecoturismo sobre Humedal Las Tablas del Daimiel, España y  recorrido en bicicleta Humedales de Santa Lucía, Uruguay. Fuente: http://issuu.com/cbustamante.o/docs/humedales_biobio y http://goodbikeuruguay.wordpress.com/tag/goodbike.

    En este sentido, un humedal urbano, puede concebirse como un aula ambiental, una gran sala de clases al aire libre donde niños y adultos pueden aprender in situ las dinámicas particulares de un ecosistema, generar conciencia respecto de la contaminación y del cuidado del medio ambiente, todo lo cual contribuiría a la  valoración de estos espacios naturales (Nieto & Nieto 2011).

    fig6

    Imagen: Humedal urbano La Conejera y actividades educativas con niños en el humedal Meandro del Say, Colombia. Fuente: http://humedalesbogota.com/2013/01/15/humedales-bogota-2012.

    Iniciativas exitosas en diversos humedales, han buscado hacer más participe a las comunidades y a todos los interesados en los procesos de conservación de estos ecosistemas, por ejemplo a través de la implementación de jornadas de vigilancia ambiental, formulación participativa de planes de manejo, talleres participativos y encuentros pedagógicos comunales e inter-comunales, entre diversas actividades cuyo principal valor esta en dar la posibilidad a que las comunidades que participan en estos procesos, sean un foco generador de cambios y se conviertan en grupos investigadores y transformadores de su propia realidad, fomentando una participación activa y responsable por los cambios que afecten a estos espacios naturales hacia el futuro (Vargas & Reyes, 2011, Van der Hammen, 2008).

    fig7

    Imagen: Imagen objetivo proyecto restauración Humedal Laguna de Batuco. Fuente: Fox, O., (2011). Proyecto de restauración ecológica del Humedal Laguna de Batuco, Región Metropolitana de Santiago, Chile.

    Nota: Articulo desarrollado en base a la tesis presentada al Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Pontificia Universidad Católica de Chile para optar al grado académico de Magíster en Asentamientos Humanos y Medio Ambiente, la cual puede consultarse de manera completa en el siguiente link: http://www.estudiosurbanos.uc.cl/?tesis=pre_humedal-laguna-de-batuco-propuesta-de-restauracion-ecologica-del-humedal-laguna-de-batuco-rm-de-santiago-chile.

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  • Infraestructura y Estrategias de Desarrollo Sostenible en el Ambito Urbano Territorial.

    Infraestructura y Estrategias de Desarrollo Sostenible en el Ambito Urbano Territorial.

    Una adecuada red de infraestructura, equipamientos y servicios, proporciona la base y una plataforma logística necesaria para alcanzar niveles y estándares de competitividad en particular en las áreas productivas de una determinada Región, por otra parte mejora las condiciones de habitabilidad de los sectores marginados y por ende aporta en la calidad de vida. Sin embargo también la infraestructura puede generar externalidades no deseadas y/o imprevistas, en particular cuando no existe una adecuada planificación estratégica de mediano o largo plazo para el desarrollo sostenible de una Región.
    En general en la Región de Coquimbo los horizontes de planeamiento tienden a ser de corto plazo sobre todo en territorios y/o asentamientos que presentan gran dinámica de desarrollo y cambio, evidenciándose dentro de este panorama iniciativas públicas sectoriales en materia de infraestructura, equipamientos y servicios, poco articuladas, que van sumando una serie de inversiones con orientaciones específicas y particulares dependiendo de la cartera de proyectos de cada sector u Organismo del Estado, por otra parte, en forma conjunta existen fuertes presiones de usos de suelo de equipamiento, servicios, actividades productivas e infraestructura por parte de inversionistas privados, en áreas territoriales carentes de planificación de escala intercomunal y Regional, las que son aprobadas y/o rechazadas al amparo de normativas de carácter discrecional vistas caso a caso. En relación con lo anterior, cabe señalar los requerimientos de infraestructura energética que ha demandado en forma urgente el país, a raíz del acelerado desarrollo que ha experimentado en la última década, generando en particular en la Región de Coquimbo, una fuerte presión para la instalación de grandes Centrales Termoeléctricas en las costas de la Región, Plantas generadoras de energía a combustión diesel, hidroeléctricas y Parques Eólicos, situación no prevista en la Planificación Territorial, y además sin una clara política energética que oriente estratégicamente este tema.
    En el mismo orden de cosas, existen iniciativas de inversión en infraestructura actualmente en marcha que repercutirán fuertemente sobre el desarrollo de la Región y que sin duda requieren ser articuladas y dimensionadas en su justa medida, incorporando una visión sistémica e integrada a través de un estratégico planeamiento territorial, logrando adecuadas relaciones sinérgicas que beneficien al sistema de centros poblados de la Región en forma equitativa y por otro minimicen los eventuales impactos y externalidades no deseadas. Algunos de estos proyectos de infraestructura son la vía costera, la vía interior, la doble vía a Ovalle, doble vía ruta 5 al norte de La Serena y a Vicuña, mejoramiento vial en sub-sistemas urbanos menores, el túnel y mejoramiento vial del proyectado corredor Bioceánico que conectará los puertos del Pacífico (Coquimbo, Chile) y del Atlántico (Porto Alegre, Brasil) por el paso de Agua Negra en San Juan, Argentina, Mejoras del Puerto de Coquimbo y/o reubicación de un nuevo Puerto en función de los requerimientos del Corredor Bioceánico, el proyecto del Aeropuerto Internacional en Tongoy, proyecto y plan de gestión para desarrollo inmobiliario, centro de negocios o puerto seco en terrenos del actual aeródromo, proyectos de nuevos embalses en cabeceras de cuencas de sub-sistemas urbanos menores, con potencial agrícola etc.

    Untitled-3Fuente:http://parquefestividadesrurales.wordpress.com/

    Sin duda, todos y cada uno de estos proyectos actualmente en distintas fases de concreción, representan una importante oportunidad para el desarrollo de la Región, sin embargo se requiere de una visión estratégica coherente y complementaria con los Instrumentos de Planificación Territorial en sus distintas escalas. Por tanto, se hace necesario reflexionar respecto del potencial que representa el abordar el planeamiento urbano territorial desde una visión integradora, más sistémica y sinérgica respecto de la priorización de inversiones, apuntando a un horizonte de planeamiento de mediano y largo plazo, todo ello con el objetivo de mejorar los niveles de competitividad de la Región, apoyado en sus potencialidades productivas endógenas como de capital humano, desplegado en este diverso y particular soporte territorial.
    A la luz de lo anterior, resulta fundamental el comprender cual es la estructura, jerarquía, roles y funcionamiento de los sistemas de centros poblados dentro de éste particular territorio, develando el modo en que se organizan, relacionan y articulan en función de su localización, productividad económica, infraestructura, equipamientos y servicios disponibles, con el fin de evidenciar sus potencialidades y disparidades, asimetrías e inconexiones como consecuencia de una malograda planificación, o bien por no haber considerado esta serie de importantes proyectos de infraestructura, como es el caso de la implementación del corredor bioceánico, que implica necesariamente una reestructuración de lo ya planificado.
    A partir de este diagnóstico se podría intervenir y reestructurar espacial y funcionalmente el territorio, estableciendo lineamientos generales que permita establecer redes jerarquizadas entre ciudades y poblados menores de acuerdo a sus desigualdades demográficas y económicas, así como también en concordancia a sus potencialidades, infraestructura, patrimonio, características endógenas de sus territorios, y capital humano, entre otras consideraciones, La implementación implica una reestructuración territorial tan necesaria como dificultosa. Lo anterior, es de vital importancia toda vez que frente a esta oportunidad que presenta la consolidación de un corredor bioceánico surge la amenaza de que algunos asentamientos y/o territorios que evidencian cierta fragilidad queden, por una parte, expuesto a presiones de uso de suelo no planificado o que reciban repercusiones de externalidades negativas no deseadas, alterando con ello la calidad de vida de las personas y/o afectando los sistemas ecológicos vulnerables. Por otra parte, puede ocurrir que al no planificar adecuadamente, con debida antelación, se produzca un crecimiento desequilibrado aumentando con ello las asimetrías y disparidades existentes en la región, menoscabando el progreso de algunos poblados en función del desarrollo de otros, incluso aún más, podría como efecto colateral incentivarse con ello las migraciones de población de las áreas pobladas menos favorecidas hacia los centros que presenten un mayor dinamismo en sus crecimientos.

    valle

    Del mismo modo, se hace imprescindible incorporar a este proceso integrador a las regiones mas apartadas y tradicionalmente menos favorecidas, sumándolos a esta oportunidad de dinamizar su desarrollo en función de hacerlas mas competitivas  a partir de sus recurso y capacidades endógenas, para lo cual es necesario desde ya iniciar las gestiones en planificación urbano territorial, bajo este marco integrador y equitativo, que permita posesionar a la mayor cantidad de localidades urbanas y rurales en un nivel competitivo y sistémico de esta red territorial, no sólo considerando el desarrollo de inversiones en infraestructuras orientadas estratégicamente, de modo que permitan la activación e interacción entre todos los centros urbanos y rurales de la costa de Coquimbo y cuenca interior del Valle del Elqui, sino también fomentando las estructuras de cluster productivos de la Región. Estos cluster productivos debieran enfocarse principalmente a las micro y pequeñas empresas de modo de establecer alianzas estratégicas con las empresas más competitivas en el mercado global, desarrollando a través de estas su capacidad competitiva, accediendo en forma asociada e indirecta a los mercados internacionales. Otra posibilidad es desarrollar sus capacidades endógenas, en nichos específicos no explorados, otorgándoles exclusividad y por tanto mayor rentabilidad.

    corredor night
    Cabe señalar que la actividad productiva y empresarial se desenvuelve en el espacio territorial en virtud de una determinada localización geográfica, siendo factor importante de su eficiencia la existencia de servicios e infraestructura básica, así como la fluidez que presente con sus encadenamientos productivos o denominados “cluster,” es decir con proveedores, clientes y mercados. Por tanto, los Planificadores debieran considerar con mayor profundidad en su metodología la identificación, localización y jerarquización de las actividades productivas en el territorio, asociadas a los cluster o eslabonamientos productivos, no sólo pre-existentes, sino también potenciales. En este sentido se requiere la interacción, cooperación y acuerdos estratégicos de los Organismos competentes en Planificación Urbano Territorial con aquellos Organismo Públicos y/o Privados que Fomentan y apoyan Técnicamente la labor Empresarial y Productiva de la Región en cuestión.
    De este modo, se podrán concatenar exitosamente las redes y cluster locales, aprovechando las economías de escala como consecuencia de la existencia y cercanía de la logística necesaria de infraestructura, equipamientos y servicios dispuesta en el territorio para tales fines, así como de los incentivos asociados a nuevas inversiones, ofrecidas por el Estado a través de políticas innovadoras en materia de estímulos a la asociatividad y a la certeza en las regulaciones sobre usos de suelo y conectividad en la región. Bajo esta realidad, y como segunda perspectiva de análisis, cabe precisar las tendencias y oportunidades que representa el corredor Bioceánico para impulsar el desarrollo y la competitividad en la Región de Coquimbo, para lo cual se deben alcanzar ciertos objetivos y metas estratégicas a mediano y largo plazo, las que entre otras debieran apuntar a:

    • Convertirse en una plataforma eficiente de servicios logísticos en el marco de la integración regional con el resto del mundo, mejorando el sistema portuario, vial y de transporte multimodal.
    • Proveer estándares adecuados de equipamiento, espacios públicos y servicios que mejoren la habitabilidad y calidad de vida.
    • Poner en valor el Patrimonio arquitectónico y natural de la Región.
    • Mejorar accesos a mercados y atracción de recursos financieros, promoviendo los potenciales endógenos e identidad regional, tales como calidad de vida, biodiversidad, clima, cielos prístinos, identidad cultural, etc..
    • Desarrollar y priorizar actividad productiva exportadora, como el turismo de sol y playa, así como el turismo ecológico, el astronómico, rutas patrimoniales, de la poetiza Gabriela Mistral, del pisco, del vino, el gastronómico y promover el rescate y puesta en valor de nuestro patrimonio arquitectónico.
    • Promover la agroindustria y facilitar la conformación de clúster agroalimentarios en particular de fruta fresca y servicios especializados.
    • Incentivar la inversión y desarrollo de la actividad acuícola y pesquera, diversificándola tanto en productos como en mercados.
    • Estimular un desarrollo sustentable de la pequeña, mediana y gran Minería, en estándares de competitividad y de alto nivel tecnológico.

     

    Finalmente y a modo de última reflexión sobre el tema desarrollado precedentemente es necesario recalcar la necesidad de efectuar una revisión completa de los Instrumentos de Planificación  Territorial de la Región de Coquimbo, en todas sus escalas, incorporando la variable del Corredor Bioceánico, en la cual se analice detalladamente los procesos humanos, económicos y ambientales que se verán comprometidos. Una adecuada planificación urbano territorial, considerando este Eje vial trasnacional, debe Lograr vinculaciones entre los diversos centros urbanos productivos e industriales, tanto de territorios que presentan una alta conectividad y mayor desarrollo, como con aquellas localidades menores más aisladas o de bajo desarrollo. Otorgando con ello oportunidades de acceso a servicios básicos, así como a un mayor intercambio de bienes y servicios, entre ellos culturales y turísticos. Aún cuando este corredor demore años o décadas en concretarse, vale la pena, a la luz de la estrategia de desarrollo territorial esbozada comenzar desde ya con su implementación y gestión.

    la serena 2004 hugo S ok

    En este escenario de mejoras sustantivas de los niveles de competitividad de los centros poblados de la región, concebida a partir de una planificación integrada de los sistemas urbanos y de su infraestructura básica, se proveerá del motor necesario para acelerar el desarrollo económico de los territorios y en particular de la cuenca del Elqui (ver lam. 5). Esta sinergia estratégicamente concertada otorgará un mayor espacio para acceder a los mercados del Cono Sur de América además de acrecentar su integración al mercado global, en particular a los del Asia Pacífico. Lograr ello implica una restructuración importante de las prácticas tradicionales preexistentes, tanto en la planificación urbano territorial como en las bases de la actividad productiva y de gestión empresarial, las que necesariamente requieren ser orientadas por un diseño de políticas innovadoras, de acuerdo a cada realidad territorial y logradas por consenso entre el aparato público y los actores privados, permitiendo enfrentar en forma eficiente y de mejor manera los cambios a que obliga la globalización de los mercados, este es sin duda nuestro desafío.

    ENRIQUE LUCIANO VIO MARIN
    ARQUITECTO U.C.N
    Profesor de  Taller de arquitectura VII , y del curso  Planificación Urbana en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de La Serena.
    Arquitecto Encargado Unidad Planes Reguladores MINVU Coquimbo.

    Coquimbo

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  • Musica + Arquitectura o viceversa

    Musica + Arquitectura o viceversa

    Música + Arquitectura o Viceversa

    Las Conexiones entre la arquitectura y el arte han sido variadas y tienen larga data, desde lo pictórico, lo escultórico  y también la música.

    A pesar de algunos arquitectos como Adolf Loos que promulgaron  que la arquitectura no  podría pertenecer al reino del arte1, las diversas expresiones artísticas sí han permitido colaborar en la concepción de una obra de arquitectura, pero todas estas intenciones no convierten de ningún modo que esta sea considerada como arte.

    Convengamos entonces que  la música y la arquitectura no son un arte, si no mas bien son una disciplina, y  solo para aquel que no la ejecuta  se transforma en arte.

    Las  relaciones entre arquitectura y música  no son  solo  en cuanto a su representación gráfica2 y  geométrica (v. Fig 1,2,3),sino que también se aproximan en cuanto a su lenguaje, ya que términos como altura , verticalidad, horizontalidad, ritmo y armonía son usualmente utilizados tanto por músicos como arquitectos  para poder expresar con palabras  las cualidades que posee una pieza musical o un espacio arquitectónico respectivamente.

    Uno de los Casos más emblemáticos de experimentación entre arquitectura moderna y música son los trabajos realizados por Le Corbusier y Iannis Xenakis , obras como el Pabellón Phillips, y el  monasterio de la Tourette fueron  claras aproximaciones entre ambas disciplinas.

    fig1Fig. 1

    fig2Fig. 2

    fig3Fig. 3

    El “poema electrónico” ,fue el nombre que dio le Corbusier al Pabellón Phillips  en la exposición internacional de Bruselas del año 1958 (v. fig 4) , constaba con 598 m2 construidos y  fue obra de Le Corbusier y Iannis Xenakis,  la música estuvo a cargo del músico  Edgard Verèse, la iluminación a cargo de Jean Petit  y las proyecciones por Philippe Agostini.  El pabellón Phillips se realiza fundamentalmente para la experimentación audiovisual y  específicamente dio cabida a una producción de espacio-color-luz y música.

    fig4aFig.4

    El espectáculo visual constaba  de cuatro elementos: Colores ambientales, una proyección fílmica, proyección de imágenes de formas simples y formas tridimensionales suspendidas.

    En el interior del pabellón una composición sonora de ocho minutos realizada por el músico Edgard verèse   se escuchaba  junto a las filmaciones e instalaciones lumínicas. También  se escuchaba un intermedio de dos minutos con la pieza musical concrete PH del mismo Xenakis.3

    El pabellón en si mismo fue una exposición de arte integrado y es considerado  uno de los primeros  espectáculos multimediales del siglo XX.

    El trabajo conjunto entre Le Corbusier  y Xenakis también dio origen a los “paneles de vidrio ondulantes”, nombre que dio le Corbusier  al trabajo realizado por  Xenakis para la fachada  del Monasterio de Sainte Marie de La Tourette (1957).( v. Fig. 5-6)

    fig5

    fig6

     

    La colaboración en el Monasterio coincide con  el tiempo en que xenakis esta creando “metástasis”,  una composición musical para orquesta clásica de 65 ejecutantes, pieza musical  basada en el Modulor y los estudios matemáticos de xenakis que  sirve de base para la disposición de los elementos verticales que componen la fachada oeste del monasterio.

    En “metástasis” la intervención de la arquitectura es directa y fundamental gracias al Modulor  de Le Corbusier.

    Otro  ejemplo  un poco mas reciente es el  Museo Judío de Berlín  proyectado por el arquitecto  y músico Daniel Libeskind, en esta obra el edificio transforma en lógica constructiva la música de Schönberg. Libeskind, que abandonó la práctica musical para dedicarse a la materia arquitectónica, hizo la planta del museo basándose  en el trazado resultante de unir los puntos donde se ubicaban antes de la Segunda Guerra Mundial los hogares de judíos en Berlín. (v. Fig. 7 ).

    fig8Fig. 7

    Su arquitectura utiliza un lenguaje de ángulos sesgados, geometrías que se intersectan, y líneas quebradas para comunicar sensaciones de pérdida, ausencia y memoria4.

    Libeskind alude a Schöenberg  y su ópera inconclusa: Moises y Aron para  señalar  según palabras textuales “lo que se ha perdido y nunca podrá ser recuperado”.

    En esa ópera existen vacíos que Libeskind relaciona a los vacíos que dejaron la muerte de tan enorme cantidad de judíos. La alegoría nuevamente es el recurso utilizado para “escribir”esta música en la obra.

    Libeskind señala:

    “ Al final de la ópera, Moisés no canta, él sólo habla «oh palabra, tú palabra», refiriéndose a la ausencia de la Palabra, y uno puede entender como un “texto”, porque cuando no hay más canto, la palabra que falta que es pronunciada por Moisés, la convocatoria de la Palabra, la convocatoria de la Escritura, se entiende claramente. Intenté finalizar esta ópera con arquitectura”.5

    El Museo Judio de Berlín es, ante todo, un ejercicio de desconstrucción  que reafirma su arquitectura gracias a la Música. (v. Fig.8)

    fig7Fig. 8                                 

    Otro arquitecto que durante años ha vinculado la música y la arquitectura de manera temporal pero no por eso menos  espectacular, es Mark Fischer,que a mediados de los setenta cambió los edificios por la música. Fischer es el Creador del término «arquitectura móvil», y sus creaciones han dado por casi 40 años forma, color y luces al rock y al pop. Fischer  creo para Pink Floyd en el año 1979  lo que él mismo  considera como su obra Maestra; The Wall, montaje que repitió en Berlín el año 1990 y que modernizó y transportó por el mundo entero  el año 2010.

    Fischer es el responsable de muchos otros  escenarios memorables como  los realizados  para Jean Michel  Jarre en los años noventas. Artistas como  Queen ,Led Zeppelin,E.L.O, Genesis,David Bowie,Peter Gabriel,Elton John,Rolling Stone, U2,Depeche Mode,Metallica,Iron Maiden, AC/DC,Pink,Madonna ,Radiohead son algunos de sus proyectos mas destacados, además ha estado a cargo de los montajes  inaugurales de  los últimos dos mundiales de futbol  y las recientes tres Olimpiadas. (v. Fig. 9,10,11,12).

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    Fig.9-10 .- The wall / Pink Floyd

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    Fig. 11-12 .- U2 / Tour 360

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    Esta tangencia que  desde tiempos remotos ha hermanado música y arquitectura ,se debe a que ambas van en la búsqueda de un estado mental  mediante la utilización de lo tangible. He aquí la mejor aproximación y  similitud entre ambas disciplinas,  la arquitectura   y la música primero se imaginan, después  se representan mediante un lenguaje técnico dibujado para luego ser  ejecutadas. Una se materializa, la otra no , pero ambas inundan y cargan de sentido a un lugar. Hilando un poco mas fino , la arquitectura y la música tienen en común que tan solo  para quien las crea  y/o ejecuta se  manifiestan algunas decisiones de diseño o composición. Por ejemplo  en la música existen ciertos símbolos  y tonalidades que solo la puede “oir” aquel que lee en silencio la partitura,  es decir (como dice P. Quignard 6 en su libro “el odio a la música”), solo  con el “Ojo oímos  las notas sensibles”.

    La arquitectura una vez que se ejecuta su  construcción la habitamos y solo para el arquitecto autor quedan  ocultas algunas de las decisiones de proyecto que fueron determinantes junto a todas aquellas observaciones que detonaron la concepción de la obra.

    Una buena obra de arquitectura es sobrecogedora , la música  una vez que se ejecuta también es capaz de sobrecogernos, pero por si sola no construye un lugar ,la música necesita de un espacio para lograr su plenitud,  tanto la arquitectura  como la música no nos permite abstraernos de su presencia y son parte importante de nuestro diario  vivir, ambas disciplinas  cargan  de emoción un lugar, una la vemos y la otra la escuchamos. La arquitectura es tangible mientras la música no lo es, Sin embargo la música  prevalece  por sobre la arquitectura  por el solo hecho que,como dice P. Quignard; podemos dejar de ver  pero no podemos nunca dejar de oír. 7

    Freddy Sepúlveda M. / Arquitecto ULS / Profesor  escuela de arquitectura de la Universidad de La Serena.

    1 Loos («Architektur», Der Sturm, 15/12/1910, cit. por Gravagnuolo, p. 170) escribía: “Sólo hay una pequeña parte de la arquitectura que pertenezca al arte: el monumento funerario y el monumento conmemorativo. Todo lo demás, lo que sirve para un fin, debe quedar excluido del reino del arte.”

    2 Algunos ejemplos de  nuevas notaciones  son las realizadas  por músicos como; John Cage o Karlheinz Stockhausen, Schaeffer, Sylvano Bussotti, Zinovieff, G. Ligeti, entre otros.

    3 El nombre de esta pieza musical alude a paraboloides hiperbólicos  de concreto, que eran precisamente las piezas con las que fue construido el  exterior del pabellón.

    (Datos extraidos del texto “los vínculos entre música y arquitectura en Xenakis. De Edgardo Martinez).

    4  Fuente: “Siglo XX arquitectura”, Jonathan Glancey

    5 Extracto de la entrevista realizada por  Doris Erbacher y Peter Paul Kubitz sobre el museo judío de berlin, publicada en el libro Jüdisches Museum Berlín,Verlag der Kunst,Dresden,1999,traducción de Marcelo Gauchat.

    6 Pascal Quignard es un escritor francés. Además fue un indagador musical; violoncelista, fundador del Festival de Opera y Teatro Barroco de Versailles. Autor del libro “ el odio a la Música”

    7Pascal Quignard  , en la introducción de su ensayo  “el odio a la música”, comienza diciendo algo tan tajante como  cierto. “ no podemos  no oír. Oímos  desde antes de nacer hasta los instantes en que morimos”. Señala también  que;  “aunque no queramos oír y por lo tanto eventualmente nos tapemos los oídos , no dejaremos de oír porque  inmediatamente  al realizar ese acto,comenzamos a escuchar los latidos de nuestro corazón”.

    Poeme electronique links

    http://www.music.columbia.edu/masterpieces/notes/varese/notes.html

    http://youtu.be/CY5gQYfJe68

    Mark Fischer Link

    http://www.stufish.com/

    imagen portada , gentileza de Proyecto atmosfera.com

  • El rol social del arquitecto

    El rol social del arquitecto

    Usualmente se dice que la formación de profesionales es una inversión que hace la sociedad para un desarrollo futuro. La Dra. Daniela Gargantini nos define este rol de la siguiente manera:

    “Las universidades son las encargadas de la formación de las élites intelectuales. De ellas surgen los profesionales y académicos que se espera tengan liderazgo en la sociedad. En ellas, se deberían formarlas personas -hombres y mujeres- encargadas de crear las condiciones humanas para que la responsabilidad y talentos del resto de la sociedad se desarrollen y se expresen al máximo”.(1)

    Pero surge la pregunta: ¿En verdad existe en los profesionales actuales la convicción de ser depositarios de una inversión social?

    El contexto actual nos dice más bien que el hacer profesional se ve desde una perspectiva de aspiraciones individuales. El universitario se esfuerza en estudiar, y en pagar sus estudios, para obtener recompensas económicas futuras. Ser profesional se ha convertido en la oportunidad de un mejor nivel de vida, una herramienta de movilidad social.

    Esta visión, de que teniendo un título universitario las condiciones de vida a las que se puede aspirar son mejores que no teniéndolo, nos ha llevado a un enfoque económico individual del hacer profesional. Esto le quita progresivamente el sentido social, entendido como el esfuerzo de una sociedad por preparar a los más capaces para el ejercicio de labores en directo beneficio de la misma. Lo anterior se refuerza con el sistema de financiamiento individual de la educación superior (más allá de las subvenciones, la universidad se tiene que pagar igual). Por tanto, la inversión no es de la sociedad sino del individuo o de su familia.

    Dentro del discurso actual, se habla de profesionales con sentido social; ubicándolos casi en la línea del voluntariado. La lógica es que en los negocios podrían ganar mucho más, pero por vocación deciden trabajar por el bien social, en perjuicio de su situación económica. Esta perspectiva no considera que ser profesional tiene un sentido social inherente. El conocimiento es un capital de la sociedad, por no decir de la humanidad. La elaboración, adquisición y difusión del saber es patrimonio común, por algo la educación se considera un derecho. El tener conocimiento me convierte en copropietario de un bien común a otros, por lo que su utilización debe considerar, y dentro de las posibilidades, beneficiar a los otros.

    El Colegio de Arquitectos de Chile, en su carta de ética, declara entre los deberes y responsabilidades fundamentales que la labor del arquitecto está al servicio de la sociedad y del hombre y debe impulsar su progreso y bienestar.(2)

    Las consideraciones planteadas concluyen en que la responsabilidad social recae sobre todos los profesionales de una sociedad, y no sólo sobre aquellos que trabajen en ámbitos de intervención directa en los contextos más vulnerables. En estos, el rol social del profesional pareciera estar claramente definido, sin embargo en cualquier ámbito el grado de efectividad e impacto en beneficio de la comunidad dependerá de las concepciones que tenga la persona en relación a su trabajo.

    Al respecto Gargantini nos recuerda: valores como la fraternidad, la solidaridad y la responsabilidad social deberían orientar la labor académica (profesional), más allá de la competencia, la eficiencia y el éxito personal que han primado en los últimos años (…) que vean su profesión como una posibilidad de servicio a los demás, y que sean capaces de aportar como ciudadanos a la construcción de la sociedad y de responder creativamente a los desafíos de un proyecto de país.(1)

    ¿Cuál es entonces, como arquitectos, nuestra responsabilidad para con la sociedad en la que nos desenvolvemos?

    ¿Cuáles son estos conocimientos que poseemos y que pueden incidir en beneficio de otros?

    Sin ánimo de teorizar al respecto, podríamos definir nuestra materia de estudio en el binomio acto-espacio. Observamos esta relación y concebimos el espacio, lo estudiamos y diseñamos. Lo llamamos espacio arquitectónico, en un probable afán de quitarle ambigüedad. A este espacio (arquitectónico) se le ha dado múltiples significancias. Para Mies Van Der Rohe, constituye la traducción de la voluntad de una época, similar al concepto de “gran libro de la humanidad” de Víctor Hugo; para Barragán, es dignificador de la vida humana por medio de la belleza; para Le Corbusier, el espacio es en función del hombre, de su medida, de sus acciones e incluso de sus emociones.

    El espacio arquitectónico, inherente a la existencia humana en general, y en particular a una sociedad determinada, actualmente adquiere varias capas de complejidad en el ambiente urbano, entendido como un todo o una sumatoria de elementos. En la ciudad se construye el espacio y ella misma es espacio. Arquitectura y urbanismo, con diferentes escalas y variables de trabajo tienen la misma base substancial.

    Es sabido que cada día somos más seres humanos sobre la tierra, y que cada día más de ellos vivimos en ciudades. La calidad del espacio que habitamos define en gran parte quiénes somos y lo que hacemos. Es aquí donde lo que sabemos puede tener impacto social. Tenemos capacidades para marcar diferencias en el desarrollo de nuestras urbes. Pero no somos los únicos a quienes les interesa el tema, la ciudad es la expresión de la voluntad de nuestra sociedad (parafraseando a Mies) y, por lo tanto, economistas, ingenieros y políticos tienen una gran influencia y tenemos poco espacio para incidir en las grandes decisiones que la afectan.

    Se hace necesario entonces que los arquitectos, con plena conciencia de los límites de nuestra disciplina, pero a su vez, con el espíritu observador e inquieto que caracteriza nuestra formación, nos aventuremos en otros campos, complementando nuestros conocimientos y ganando terreno para que nuestro saber efectivamente se transforme en beneficio social.

    1. Gargantini et. Al (2005) “Gestión interactoral del hábitat a nivel barrial.Prácticas profesionales en Barrio Santa Isabel – Córdoba”Revista INVI nº 56 / mayo 2006 / volumen 21: 55 a 71
    2. Carta de Ética Profesional de los Arquitectos. Colegio de Arquitectos de Chile. Disponible en http://www.colegioarquitectos.com

    Alejandro Orellana McBride
    Arquitecto Universidad de La Serena

    Escrito redactado en base a un trabajo del programa de Diplomado en Hábitat Residencial en Contextos de Vulnerabilidad Social. Universidad de Chile, 2010.

  • Módulo Bienal de Arquitectura, Universidad de La Serena

    Módulo Bienal de Arquitectura, Universidad de La Serena

    Introducción

    La conurbación Coquimbo La Serena a consolidado su imagen como la segunda  en calidad de vida dentro del país.*
    Uno de sus componentes vitales es la estabilidad del clima, esto como un factor que permite una vida exterior ligándola a un reconocimiento  y uso mayor del territorio.

    Las observaciones del estudio recomienda proponer el mejoramiento de   la calidad de las calles y  la conexión interurbana , situación que deberá ser abordada cuando la conurbación avance hacia un Plan Regulador Intercomunal.

    Esta cualidad  tan buscada en el habitar nos permite pensar  en vigorizar la idea realizada hasta hoy tímidamente en ambas comunas; el  establecimiento de una red de ciclo-vías concatenadas, promoviendo con su continuidad al uso de este medio de transporte incipiente aún en las calles de la conurbación.

    Esta sumatoria de elementos van configurando una “actitud urbana” del habitar, el planeamiento de las ciudades  adiquiere un ritmo creciente, limpio, descongestionado y más humano.

    Conurbacion La Serena-Coquimbo

    Los cursos de Diseño Urbano y Medioambiente  de la carrera de Arquitectura en la U.L.S  se encuentran  insertos en la línea de planificación urbana de la malla curricular de la carrera. Por tal razón y de acorde a lo planteado anteriormente, es que; para el montaje de la Bienal 2012  se  decidió exponer  una serie de  proyectos  de mediana y pequeña escala  desarrollados durante el primer semestre en el contexto de los cursos mencionados.

    Se muestra una  compilación de pequeños proyectos en diferentes emplazamientos de la conurbación  La Serena – Coquimbo que, junto a los trazados  de ciclo-vías propuestos  significaron un detonante para hacer un ejercicio que llamamos “acupuntura interurbana”.

    Descripción del proyecto:

    ¿Qué?
    Instalación audiovisual de proyectos urbanos asociados a una red de ciclo-vías.

    Detalle Modulo

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    ¿Por qué?
    Porque el rol del futuro arquitecto formado en nuestra escuela  debe considerar ciudad y calidad de vida como parte integral de la recuperación y visión de futuro de la ciudad.
    Porque una red  de ciclo vías urbanas fue nuestra excusa para  proyectar nuevos lugares con carácter de espacio público dinámico para  la conurbación La Serena – Coquimbo.

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    ¿Cómo?
    Instalación compuesta por un modulo de Bicicleta + proyección audiovisual  (en primera persona). Que proyectará en formato video los trazados de ciclo-vías  propuestos.
    Junto a ello se desplegará información  y Geo – referenciación de proyectos de arquitectura asociados a esta red de ciclo-vías, ,  a través de imágenes incluidas en pagina web  recopilatoria de proyectos destacados (Mapa Urbano).

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    .* según  El Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Universidad Católica y la Cámara Chilena de la Construcción.