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La condición intermedia de la ventana.

La arquitectura debería concebirse como una configuración de lugares intermedios claramente definidos
                                                                                         Aldo van Eyck.

Artículo escrito por Sebastian Bazo. Arquitecto UVM, Docente Escuela de arquitectura U.L.S

La ventana es un pequeño enigma de la arquitectura, símbolo de continuidad y discontinuidad, es un tema clave ya que representa la manera de vivir la relación entre interior y exterior, condicionando la percepción del mundo que nos rodea y el cual alcanzamos a ver por ella. En ese sentido, la ventana ha sido siempre un objeto de búsqueda, asociado a los paradigmas que la arquitectura ha pretendido, como proporción, escala, profundidad y posición, revelando así las intenciones de su vinculación, en mayor o menor medida, con el habitante.
La ventana es más que un elemento arquitectónico. Pararse frente a ella, apoyarse en el marco, asomar la cabeza o incluso parte del cuerpo resulta ser una experiencia de conexión con un lugar, el cual habitamos con la mirada y supone esa conexión propia y fascinante que tienen los espacios intermedios, que tanto nos gusta, ya que nos brinda la sensación de estar en más de un lugar la vez, como si nos desdobláramos a través de la mirada y nos llevara a un viaje por múltiples relaciones.


Fuente: Smithson,2001

Es por eso que la ventana en su condición intrínseca de intermedio lleva consigo la capacidad de producir, dentro de su ámbito -tal como lo hace la arquitectura- comportamientos que propician las relaciones humanas a distintos grados de intimidad, dependiendo de los contextos que esté vinculando la ventana.
En el año 1957 Alison y Peter Smithson publicaron el texto “Los pequeños placeres de la vida”, que incluían una serie de dibujos donde se manifestada la importancia de la ventana como un elemento versátil en cuanto a sus posibilidades, el dibujo decía lo siguiente:

“Trabajar o escribir ante una ventana cubierta de enredaderas – Ver la luz del sol extenderse sobre el suelo – Estar de pie mirando a través de la ventana sin deslumbrarse – Poder ver el paisaje, la vegetación o los árboles mientras se está sentado – Poder ver el exterior desde el baño, o quizás, estar doblemente cerrado – Acceder fácilmente a nuestras pertenencias sin advertir su presencia constantemente – Leer en la cama – Sentarse cómodamente y poder hablar una tarde – Disfrutar de un buen nivel de ventilación en verano – Bajar unas persianas de madera en invierno”. 1

Las diez afirmaciones de los Smithson, acompañada de sus respectivos dibujos, tienen un elemento en común que interesa a este ensayo, la ventana. Es a través de ésta que se crea el vínculo hacia el exterior, sustentando una variedad de acciones y momentos que ellos las denominan placenteros.
El placer puede ser definido como una sensación o sentimiento positivo, agradable o eufórico, que en su forma natural se manifiesta cuando una persona satisface plenamente alguna necesidad, puede ser otorgado por todos nuestros sentidos. Sin embargo, aquí nos interesa el placer visual, que tiene su punto culmine en la contemplación, por medio de un deleite estético para los ojos, lo que provoca ese estado de silencio mental. Esto lleva a pensar que la ventana que logra conseguir esto, se constituye como un lugar intermedio.
Cuando Le Corbusier comenzaba a ser consciente de las limitaciones de su propuesta de fenêtre en longueur, le dio lugar a la aparición de otro mecanismo que incorporará a su arquitectura para la definición del límite del espacio, el pan de verre. Este mecanismo va a estar presente tanto en obras de vivienda colectiva de Le Corbusier, como en bloques de edificios públicos. Este último mecanismo evoluciona conceptualmente para dar paso al le pan de verre aménagé o le quatrième mur, el que Le Corbusier dibuja sugiriendo una ocupación de este muro.


Fuente: Le Corbusier,obtenida de  https://core.ac.uk/download/pdf/41770932.pdf

El paño de vidrio amueblado parece contradecir en sí mismo el principio del que parte. Delimitar el espacio por una lámina transparente para después amueblarla y darle espesor. Pudiera parecer que atribuir a ese mecanismo el nombre de cuarto muro acaba por revertir, su asociación a la disolución del límite del espacio. Este módulo crece en profundidad hacia el interior para poder conformar una estantería o prolongarse en una mesa de trabajo asociada al elemento de fachada. De alguna manera, Le Corbusier está logrando fusionar la idea del mobiliario asociado al límite del espacio.
El pan de verre aménagé logra algo más que amueblar el límite del espacio, llevando la actividad a este límite, logrando que el usuario lo habite y consecuentemente viva en ese lugar intermedio de múltiples relaciones, modificando una vez más el vínculo del habitante con el exterior y condicionando su mirada a través de un mecanismo evolucionado -en aquel entonces- de la ventana.
Otro caso significativo donde la ventana tiene una relación nueva con el exterior es la finestra arredata de Gio Ponti.

Pensé de nuevo en la casa de cristal de Philip Johnson, que es una habitación individual, con perímetro totalmente transparente: se crea el mismo efecto que quería en estas ventanas amuebladas, porque “desde dentro” el exterior siempre se ve a través de primer plano de muebles, y en esto consiste su encanto. 2

Con esta afirmación Gio Ponti deja manifestada su distancia con respecto a la tendencia de mediados del siglo XX, donde aparecían con fuerza las “cajas de cristal”, adquiriendo su arquitectura un carácter personal donde lo decorativo no se desestima en absoluto. Así, la finestra arredata de Ponti entiende que una de las virtudes de la arquitectura moderna es poder prescindir de muros portantes, y las ventanas pueden ocupar por entero la superficie de una de las paredes de algún recinto, entonces sobre esa pared, aunque sea transparente, también se puede amueblar. Ponti, al igual que Le Corbusier, decía que la habitación debe tener cuatro paredes.
Con la sustitución de una de ellas por este paño de vidrio, la habitación queda convertida en su sección, algo así como el dibujo de Saul Steimberg, The Art of Living (1949). La finestra arredata reconstruye la situación haciendo de la ventana una pared -el cuarto muro-.


Fuente: Ponti, Gio (1954): Web oficial Gio Ponti; www.gioponti.org

Esta respuesta para construir la relación entre el interior y exterior de la vivienda me parece interesante porque trabaja la ventana como un elemento protagónico y mediador que matiza adecuadamente la tendencia a confundir los límites. La ventana, al mezclar repisas donde apoyar los objetos, que de cierto modo nos identifican, generan una mirada de figura y fondo, siendo la mirada nocturna especialmente atractiva por el recorte de la silueta desde el exterior, mientras que, durante el día, desde el interior, aparece recortando el fondo de la ciudad. Esto, sin duda, le otorga un carácter doméstico a la ventana.
Amueblar la ventana no solo da paso a poder entender el exterior de una manera nueva y condicionar la mirada por medio de este elemento que se le añade, sino que, además, dependiendo de las cualidades de este elemento, es capaz de generar acciones y usos específicos dentro de su ámbito de alcance, logrando tener una relación más intensa con el exterior y el interior a la vez, cualidad propia de un lugar intermedio.

Referencias
1 Smithson, Alison y Peter (2001); Cambiando el arte de habitar; Editorial GG: Barcelona.
2 Ponti, Gio (1954): Web oficial Gio Ponti; www.gioponti.org

Juan Sebastian Bazo / Arquitecto.

Nació en Viña del Mar el año 1984, obtuvo el titulo de arquitecto el año 2010 en la Universidad Viña del Mar donde es aprobado con distinción máxima .El año 2007 viaja a Europa por medio de una beca académica otorgada por la universidad debido a su excelencia académica junto a un grupo de alumnos para desarrollar un proyecto en la ciudad de Paris.
El año 2012 funda ESTUDIO BAZO en donde ha tenido la oportunidad de trabajar en dos aspectos propios del ámbito del arquitecto, primero en asociación con variados profesionales del área para desarrollar proyectos de arquitectura de diversas características y escalas, segundo ligado a la construcción, haciendo la inspección técnica de obras pero ademas gestionando, coordinando y programando obras para su correcta ejecución.
En el año 2017 obtiene el grado de Máster en Estudios Avanzados en Arquitectura (MBarch), con la especialidad Proceso, Proyecto y Programación, de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona ETSAB/UPC.
https://www.estudiobazo.com/

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