Autora: Lucía Rojas C. Ubicación: Centro de La Serena Profesor Guía: Nelson Sepúlveda M.
El espacio para el recuerdo nace como un acto de reparación y es espacio destinado a dar visibilidad a las violaciones a los derechos humanos cometidos por el estado de Chile. Quiere dignificar a las familias de las víctimas, estimular la reflexión política y ética para que se fortalezca a la voluntad nacional.
Es un lugar donde se conservan exhiben los testimonios y documentos que permiten mirar nuestro pasado doloroso para aprender de esa experiencia con el propósito de contribuir a que la cultura de los derechos humanos y de los valores democráticos se conviertan en el fundamento ético compartido de la sociedad chilena.
Se ordena por medio de 15 módulos, que representan los 15 nichos de 15 detenidos desaparecidos en la Cuarta Región. Estos módulos van contando los sucesos a medida que vas ingresando al equipamiento. Todo a través de un orden, como un libro con un inicio, climax y final.
Estos módulos se conectan a través de pasarelas. La obra se llena de símbolos, intentando recoger mediante los sentidos algunos sucesos ocurridos en aquella época.
Autor: Robert Jeraldo C. Ubicación: Espejo de Agua, La Serena Profesor Guía: Oscar Rojas
Abordaremos el concepto de arquitectura vir- tual desde una óptica semántica, para inten- tar comprenderla hasta una óptica concreta, buscando casos de estudio que puedan tocar este concepto.
Bajo la primicia de crear un espacio de arte, en donde se exhibe tanto la obra como el proceso de la obra, nace la pregunta
¿Por qué la obra de arquitectura debería llevarse el protagonismo? ¿No seria mucho mejor que la obra desapareciera o se mimetizara con su entorno, para que así apareciesen de mejor manera lo que existe dentro de ella?
Realizando esta reflexión podemos empezar a tener una idea de lo que significa este concepto. Podríamos definiría como la perdida absoluta del ego, por ende se intenta sustraer todo ele- mento que no contribuya a la exposición de los aconteceres que tiene en este caso la obra. De como el acto y lo que sucede en el interior es lo que se busca realzar y la obra es solo un lienzo en blanco para que esto ocurra.
Autora: Rita Ortiz B. Ubicación: Mercado Sur, La Serena Profesor Guía: Freddy Sepúlveda M.
El proyecto arquitectónico se gesta en base a dos premisas fundamentales, que abordan la problemática sociológica y filosófica del ocio, desde el origen conceptual a su interpretación actual. Por otro lado, plantear una propuesta urbana-espacial para revitalizar el barrio; el equipamiento como hito y su contexto inmediato.
El cuestionamiento surge a partir de la revisión histórica del ocio, entendiendo éste, como una necesidad intelectual y espiritual, a partir de la vida contemplativa aristotélica y cómo se desarrolló en el pensamiento crítico filosófico hasta nuestros días.
A partir de la segunda mitad del siglo XVIII, comienza el auge de una nueva filosofía inspirada en la observación del funcionamiento de las industrias, en la productividad y la División del Trabajo: el economicismo. Este nuevo pensamiento, se desarrolla en plena revolución industrial y tiene origen en el apólogo de Adam Smith: La Teoría de los Sentimientos Morales, que antelará su obra maestra: La Riqueza de las Naciones.
Considerando la importancia de ambas posturas, es menester como ejercicio académico, plantear un problema dialéctico entre el ocio espiritual y el ocio utilitario; entre la necesidad cartesiana (manifiesta en la petición por tiempo y ocio en el Discurso del Método) y la utilitaria, aludiendo al sujeto activo y cuestionando la pasividad filosófica clásica, para de este modo, producir un cambio material desde el pensamiento y la acción; o, en “hegeleano”, desde la teoría y la praxis.
El proyecto arquitectónico, se desarrolló en la ciudad de La Serena, IV región de Chile. Atendiendo a las virtudes espaciales, urbanas y topográficas del lugar, se tomó en consideración y conforme al proceso de observación arquitectónica, espacial y teórica (respecto al tema en cuestión), tres criterios fundamentales para la elección del emplazamiento de la propuesta:
un espacio afectado económicamente por la competencia local, su escasa demanda o la obsolescencia de su oferta; un espacio que haya marcado un hito en la ciudad y, por último, un espacio que necesite ser revitalizado programáticamente.
En base a los criterios expuestos, se escogió el espacio Mercado Sur para ser revitalizado formal y programáticamente, considerando el espacio longitudinal que ofrecen los tres volúmenes que lo componen, interviniendo la otrora plaza del barrio, que hoy es relegada a un simple estacionamiento y, sustentando el desarrollo del proyecto en dar respuesta a la problemática, proponer un concepto clave al plantear la propuesta, entregar la versatilidad que se requiere para solucionar problemas contemporáneos del habitar y desarrollar el criterio constructivo y estructural que erige al proyecto.
El oasis sensorial, como nombre marketing, viene a dar respuesta al espacio que alberga la convivencia de las dos perspectivas del ocio en la actualidad y de la observación que existe tras la metáfora urbana de buscar y escarbar dentro de la ciudad, para encontrar un oasis. Asimismo, en un acto de acupuntura urbana, espacial y sensorial, es preciso intervenir para rememorar lo que alguna vez fue el Mercado Sur, rescatando los colores, sonidos, luz, aromas y tacto para desarrollar espacios con identidad e inclusividad, dentro de una caja que congregue y cobije nuevos actos en concomitancia de un romanticismo más que necesario.
Autor: Marco Omey López C. Ubicación: La Herradura, Coquimbo Profesor Guía: Eric Troncoso R.
El proyecto propone un centro de deportes náuticos que es planteado tras la problemática de «la perdida de espacio público en el borde costero de la bahía de la Herradura», es un equipamiento pensado para todas las personas que quieran desarrollar deporte o juegos recreativos directamente relacionados al mar y no tan solo para aquellos deportistas, sino que también para todas las familias y turistas que quieran un espacio de recreación y esparcimiento al borde costero.
Dos principales necesidades que busca suplir el proyecto son: primero, a nivel macro somos uno de los países con mas contacto de agua/mar que tiene en relación a su dimensión y no es aprovechado en el campo deportivo náutico. Segundo, a nivel micro la Herradura es enriquecida por su recorrido abalconado, su descenso, pausa y ritmo que genera al caminar hacia la playa concéntrica, pero en el sector residencial estas tienen una negación directa del peatón a este escenario natural, privatizando una cualidad espacial completamente del ciudadano.
La obra se emplaza de forma muy arraigada al entorno, ocupando la morfología que se da casi en su totalidad. En su primera instancia se aterraza mirando al mar, para ello se hace un desfase de piezas en descenso para generar un desahogo en un lugar limitado de vistas y confinado por construcciones y la contención del cerro a sus espaldas, logrando así una triada de cerro-tierra-mar.
Autor: Jorge Hott S. Ubicación: Embalse Puclaro Profesor Guía: Eric Troncoso R.
Un faro es una torre de señalización luminosa situada en el litoral marítimo, como referencia y aviso costero para navegantes del posee carácter de HITO. El proyecto reinterpreta este hito y lo habita, tanto con las plataformas ushnu (plataformas incas, cuya evidencia etnoarqueológica indica que se relacionaban con actividades agrícolas y observaciones astronómicas) como con los faros mediante el eje central del acto de observación vertical en el cual yuxtapone a la horizontalidad frente la verticalidad.
El lago Puclaro y la cortina generan la horizontalidad y en contraparte la verticalidad que nace a través de la exposición de estar en la cima de los cerros y cómo el cuerpo humano tiende a elevar la cabeza para poder contemplar.
Es así que se generan dos volúmenes paralelos y verticales que simulan la órbita de los dos brazos principales de la Vía Láctea y los cuatro brazos simulan las cuatro alas contenidas en estos dos volúmenes que se elevan y se distancian de la península generando una estrechez vertical que simula el centro de la Vía Láctea.
Se produce la sensación de levitación en el edificio que es generada por la estructura y por el reflejo del lago Puclaro. Este juega con las escalas de magnitudes entre lugar/proyecto y proyecto/persona y así mismo el proyecto se queda en la vastedad de la horizontalidad del embalse, generando la interrogante, mediante la arquitectura, de: ¿Cual es mi medida dentro del espacio?
Autora: Carolina Novo Ubicación: Salinas de Lo Valdivia Profesor Guía: Alejandro Orellana
La Ruta de la Sal es un proyecto tipo parque productivo estacional de borde, en donde, se pretende develar tanto el carácter de los procesos de ocupación territorial que caracterizan al Estero de Boyeruca, como la estrecha relación que éstos establecen con los procesos naturales, reconociendo sus dinámicas no como elementos antagonistas u opuestos, sino más bien entendiendo que funcionan en conjunto como partes de un mismo sistema.
El proyecto La Ruta de la Sal, busca poner en valor esta labor, y se presenta como una posibilidad desde la arquitectura para promover la actividad productiva y contribuir a la difusión de ésta.
Se propone un sistema compuesto por equipamiento específico respondiendo principalmente a las necesidades productivas, privilegiando el carácter rural y la mutabilidad del paisaje de borde, potenciando su valor natural y productivo.
Uno de los elementos más importantes para el desarrollo de la propuesta, son los ciclos del agua. Éstos se manifiestan en el estero en las evidentes variaciones estacionales que constituyen una fuerza transformadora del espacio, ya que reconfigura el borde del estero, determinando cambios cíclicos en la morfología de La Ruta a lo largo del año.
Durante el invierno, las salinas desaparecen bajo la subida del mar al estero y se paraliza la actividad productiva. En cambio, durante el verano, el agua se recoge, apareciendo el trazado de las salinas, las parapetas y nuevos senderos que son de utilidad para la faena salinera.
Cuando esto sucede, uno de los pocos vestigios de la actividad salinera que queda sobre el estero, son las cambiadoras, trípodes de madera utilizados para “cambiar” el agua salada de una piscina, a otra con mayor salinización.
Reconocimiento de la arquitectura local como pieza clave del patrimonio paisajístico. A lo largo del pueblo existen una serie de pequeños y grandes galpones utilizados tanto como bodegas de acopio de sal, así como para guardar las herramientas del trabajo.
También por cada “parcelaje” de cuarteles, existen los saques, que son unas plataformas artesanales, a veces tipo deck de madera, a veces simplemente son sacos de nylon en el piso a modo de alfombra, en donde se saca la sal a orear, se pesa y se ensaca. Se toma en cuenta tanto el galpón de acopio, como el concepto del saque, como un potente referente para la propuesta proyectual.
El proyecto toma como referencia el trazado geométrico de las salinas, lo que supone un orden artificial superpuesto al orden natural, apelando de este modo, al valor escénico de las piscinas de evaporación.
Se trabaja el concepto de la parapeta como una pasarela elevada del suelo, capaz de tener una resonancia territorial, siendo delicadas frente a lo existente e inaugurando un nuevo suelo de circulaciones, como líneas sobre el territorio. Un asentamiento capaz de fundarse en un lugar carente de suelo.
En donde la experiencia a través del andar es protagonista, articulando mediante distintos espacios de acción y contemplación en un sistema que se equilibra en la relación entre pausa y recorrido.
Se configura así un nuevo paisaje inspirado en el trazado de las salinas, los ciclos del agua, y en los elementos arquitectónicos tradicionales presentes en el territorio directamente relacionados con la actividad productiva.
Autor: Cristian Parra Ubicación: Centro de La Serena Profesor Guía: Alejandro Orellana M.
El proyecto surge de la observación de la “cultura otaku” de la ciudad de La Serena y su busqueda por tener un lugar apto para realizar actividades particulares no tan masivasasí como tambien un evento másivo de anime.
En la formulación del marco conceptual del proyecto, se indagó en el concepto “meterse en la piel de”, relacionado a la multiplicidad de personajes que pueden ser representados por los cosplayers, desglosando 3 características principales, la piel de la exposición, la cual se extiende en la superficie, conectando al proyecto con su entorno; la piel de la creación, relacionada con las actividades más íntimas (lecturas de manga, juegos de cartas, salas de cine-anime) y previas a los eventos (confección de trajes,talleres de ilustración, ensayos de baile), ; y por último, la piel de la representación, siendo un gran auditorio en el que converge todo el proyecto, y desde el cual se pueden apreciar las actividades de los 5 niveles bajo tierra, gracias a los paneles de screenpanel perforado que cubren las caras interiores del proyecto.
Como estrategia de emplazamiento, se decidió desarrollar una estructura de H.A. soterrada, pero a la vez, “desprendida” del terreno, que en su superficie unificara los patios de una manzana del centro de La Serena, creando un gran patio interior.
Autor: Ivo Cifuentes Ubicación: Castro, Chiloé Profesor Guía: Freddy Sepulveda M.
Se concede como un volumen anfibio emplazado “entre-tenido” en el encuentro del maritorio con el territorio, construyendo un borde que regala un nuevo suelo vivo, concedido en el vaivén de la marea, conteniendo al menos tres maneras de habitar; lo térreo, palafitando y flotando.
El proyecto palafita a través de una grilla de 60×25 metros, la cual contiene elementos programáticos estáticos y un sistema de tres pontones que permiten flotar a un volumen interior que corresponde al mercado, creando un escenario proyectual móvil en la alta y baja marea con un máximo de 2 mtrs. aprox. de desplazamiento, que se une al lugar como un agente activo en la experiencia de habitar, generando una movilidad espacial y perceptiva, conviviendo con el programa estático, se habita descubriendo, entendiendo que el espacio es una estructura subjetiva a priori que condiciona la experiencia en lo físico.
El proyecto más allá de ensimismar su fin, buscar dar opciones de construir el borde reconociendo este suelo olvidado, la idea es que el habitante sea capaz de estar presente en el territorio no solamente desde el observar, sino, que la arquitectura sea capaz de comprometerse sensiblemente con el territorio actuando, el proyecto siempre es distinto, se habita flotando, crujiendo, encallado.
El taller de primer año implica el fin de muchas cosas, el proceso creativo implica muchas veces la destrucción de la materia que lo sustenta.
Las visiones preconcebidas son desarmadas gradualmente por el desarrollo de la capacidad de observación, siendo el taller de primer año un espacio para descubrir lo ignorado, no para demostrar lo sabido.
La ciudad aparece como el campo de estudio, porque la arquitectura la construye y la arquitectura se nutre de ella.
Contexto
Este semestre será especial, las medidas de resguardo a causa del COVID-19 nos imponen una relación a distancia y un hacer confinado en nuestro espacio propio.
Los alumnos de este taller nunca han tenido la experiencia universitaria, no conocen la escuela de arquitectura, y no conocen tampoco a sus compañeros, lo que hace todo un desafío comprometerlos en esta experiencia y sostener su entusiasmo.
Equipo de profesores del Taller I desde la Ventana
Sección 1: Mg. Arquitecto Macarena Díaz-Arquitecto Alma Ponce
Sección 3: Dr. Arquitecto Alejandro Orellana-Mg. Arquitecto Olivia Fox
El espacio del confinamiento sin gravedad
Para poder salir del confinamiento, primero lo debemos observar, medir, dimensionar, re-entender. El espacio de nuestra cotidianeidad debe transformarse en el espacio de lo extraordinario a fin de que lo podamos ver como por primera vez.
El croquis ha sido una herramienta tradicional para la observación y el diseño arquitectónico. Sin embargo, en lo contemporáneo -saturado de imagen inmediata- lo mediato del croquis -el tiempo, la mano, el lápiz- pierde significado. Se tiende a valorar el dibujo -objeto- como producto, cuando lo importante es su producción. El taller buscará la significación del croquis como proceso a partir del estudiante. Los primeros trazos nacen del cuerpo y su geografía, comprender la inmediatez del propio cuerpo, luego éste en el espacio, avanzando hasta el registro de las distancias en las que habitamos en lo cotidiano; desde la propiocepción a la orientación.
Explorar las ventanas (hito 1)
Una ventana es un vano, es decir una parte del muro donde no hay materia o sustancia. Es un vacío con propósito que permite que el afuera se haga un poco adentro y el adentro un poco afuera.
Las ventanas vinculan al cuerpo en confinamiento con la ciudad, a través de la luz, el sonido y las vistas.
Se iniciará la exploración de las cuatro dimensiones del espacio-tiempo desde la familiaridad de lo bidimensional de un marco, una pantalla o una pintura, para luego ir develando la profundidad espacial que permite la ventana y el transcurrir del tiempo que le da sentido.
La historia que cuenta mi ventana, está basado en la exploración de la ventana: las observaciones de la luz y el espacio de confinamiento.
Habitar la ventana (hito 2)
La ventana no es tan sólo un objeto espacial, en si misma puede constituir espacio habitable.
En el confinamiento la ventana aumenta su profundidad y a través de la observación, la memoria y la imaginación es posible situarse en la virtualidad para abandonar parcialmente el confinamiento, asomándose a nuevos espacios, lugares distantes, irreales o perdidos.
Nos situaremos en una ventana híbrida entre lo físico y lo virtual para observar múltiples visiones de lo urbano.
La libertad que nos otorga el habitar este espacio indefinido nos permite re-mirar tanto el confinamiento como lo urbano, re-inventando la ciudad desde una nueva visión.
Experiencia sensible de la luz, está basado en la construcción de un cubo que atrapa la luz, y permite configurar un espacio habitable en la ventana.
Proyectar una ventana (hito 3)
Abrir una ventana es crear vacío en la materia. Esto es muy cercano a una definición de arquitectura. Nuestros cuerpos habitan el vacío que deja la materia –muros, suelos y cubiertas-. El espacio de confinamiento es vacío, pero lo vemos como un lleno porque nuestro cuerpo es materia. La arquitectura se propone crear un vacío cualificado. Un espacio donde la medida y la luz dan lugar a un tiempo intencionado, donde la vida transcurre de un modo particular.
Abrir una ventana donde no existe y de un modo nuevo, nos permitirá proyectar un espacio habitable, cualificado e intencionado, en el cual, a través de la virtualidad del proyecto se podrá experimentar la medida de la luz y el tiempo.
La espacialidad del cubo refundará el hogar. Los lugares que deben ser, gracias a esta luz, refundarán el hogar y renombrarán sus recintos.
Taller multimedios
Las herramientas son tan diversas como las manos que las ocupan. Todas están permitidas a lo largo del proceso –dentro de lo ético y estético-. El taller operará con la hibridación de lo digital y lo manual. Sin embargo, en el contexto de docencia remota, para ser parte del taller, todo debe ser digitalizado. Los ejercicios realizados alternarán entre ambas dimensiones -física y virtual- utilizando indistintamente las herramientas que mejor cumplan los propósitos planteados.
Registro y acumulación
La noción lineal del acto proyectual como una secuencia de procesos sucesivos debe dar paso a una acción iterativa, de ciclos en espiral que integran la dimensión temporal en las acciones espaciales.
La acumulación de evidencias no sólo permite la construcción de un relato -historia- sino que incide en la construcción del espacio en el que se proyecta -la hoja en blanco es una ilusión-. Este proceso de acumulación o capitalización proyectual es necesario para la reproducción creativa, traducciones y articulaciones de lo producido. Todo registra, se dibuja, se fotografía, se modela, se reconstruye. Para esto se lleva un libro de cuentas, operaciones sumativas de creatividad en un registro auditable.
Evaluando la presencia, la sorpresa y la paciencia
Al iniciar el taller es vital la presencia del estudiante, que, por su naturaleza binaria, sólo admite absolutos, nadie puede estar un porcentaje presente y otro tanto ausente, independiente de las reflexiones metafísicas que se puedan elaborar al respecto.
El desarrollo del taller se enfoca en la sorpresa. En el taller 1 no hay preconcepciones de perfección con las cuales comparar el trabajo de un estudiante. Es decir, no existe el 7,0 inalcanzable. Todos comenten ‘errores’, y el ‘error’ es parte del camino, parte de la búsqueda. Lo que interesa en el proceso es la capacidad de sorprender, el encuentro con lo nuevo y el entusiasmo con que se pone en valor. La excelencia es un proceso de construcción acumulativa, no de evasión del error.
El taller implica tiempo y dedicación, por lo que la evaluación de largo plazo se relaciona con la paciencia. No basta con la presencia, ni el entusiasmo por la sorpresa, se requiere compromiso.
Primero se debe estar, luego buscar y sorprenderse, para finalmente saber mostrar con cuidado y delicadeza. La tercera calificación dará cuenta del cuidado, la constancia y la fineza que requiere la arquitectura.
Los trabajos de todas las secciones y todos los hitos, se encuentran publicados, revisar los enlaces: